Fuengirola presume de una de sus joyas más reconocibles: su paseo marítimo, la gran arteria que recorre la ciudad junto al Mediterráneo y que, con más de siete kilómetros, se consolida como el más largo del sur de Andalucía dentro de un solo municipio.
Este corredor litoral, también llamado Paseo Marítimo del Rey, comenzó a idearse en los años 60 con el objetivo de unir las playas en una caminata continua, aunque su primer tramo no se inauguró hasta 1967. Desde entonces, ha crecido hasta conectar el Castillo Sohail con Torreblanca, uniendo tierra y mar en un recorrido que es hoy símbolo de la identidad local.
A lo largo de su extensión se suceden chiringuitos, zonas de descanso, gimnasios al aire libre y carriles bici. El paseo es uno de los lugares más concurridos a primera hora de la mañana por amantes del running y el ciclismo, y por la tarde se convierte en un balcón privilegiado para quienes buscan el atardecer con el Puerto Deportivo como telón de fondo.
Un conjunto de estatuas y monumentos acompañan la ruta, aportando personalidad y homenajeando la historia social y económica del municipio. Destacan iconos como el Monumento a la Peseta, el primero de España en honrar la antigua moneda, junto a figuras dedicadas al Pescador y al Turista, o la estatua de la Virgen del Carmen. También sobresalen las Columnas Romanas, recreación de un pórtico que, sin ser un resto arqueológico real, se ha convertido en una de las paradas favoritas de quienes recorren este paseo marítimo.
El recorrido permite además acceder a playas emblemáticas como Carvajal, Torreblanca, Las Gaviotas, Los Boliches, San Francisco, Santa Amalia y El Ejido.
En la Costa del Sol destacan otros paseos marítimos urbanos como el de Torremolinos, que recorre casi todo su litoral en un camino de siete kilómetros, o el de Estepona, un paseo de casi tres kilómetros que llega hasta el puerto pesquero.



