Muere en prisión David Baxendale, el brutal asesino de Sarah Thomas que huyó a Fuengirola

Ya había sido condenado en España en 2001 por matar a un hombre al que apuñaló 14 veces

David Baxendale
David Baxendale.

David Baxendale, condenado en Reino Unido por el brutal asesinato de Sarah Thomas, una madre de tres hijos de 38 años, ha muerto en prisión. El hombre, de 55 años, falleció el pasado 30 de marzo de 2026 en la cárcel de HMP Frankland, en el condado de Durham, al noreste de Inglaterra.

Baxendale cumplía una condena de por vida impuesta en 2011 por el asesinato de Sarah, cometido un año antes en la localidad de Nutfield, en Surrey. Tras el crimen, el condenado huyó del país y viajó hasta Fuengirola utilizando el pasaporte de su hermano para abandonar Reino Unido en ferry. David no solo se refugió en la Costa del Sol después del asesinato, sino que también contaba con una condena previa por otro homicidio cometido en España en 2001.

Una huida hasta Fuengirola tras el crimen

Según la información recogida por el Daily Record, Baxendale conoció a Sarah Thomas en el piso de un amigo en Redhill. Ambos compartieron después un taxi hasta la vivienda de la víctima, situada en High Street, en Nutfield.

Horas más tarde, el novio de Thomas acudió al domicilio y la encontró tendida en el suelo del salón, cubierta de sangre. La mujer había sufrido un ataque descrito en el juicio como “feroz”.

Tras el asesinato, Baxendale salió de Surrey y abandonó Reino Unido con documentación que no era suya. La Policía informó entonces de que había viajado hasta Fuengirola donde fue identificado por un ciudadano después de un llamamiento público de las autoridades.

Posteriormente fue extraditado a Reino Unido y condenado en el Tribunal de la Corona de Guildford a una pena de whole life tariff, una condena que implica cumplir prisión de por vida.

Un historial violento y otro asesinato en España

David Baxendale ya había sido condenado en España en 2001 por asesinar a un hombre al que apuñaló 14 veces mientras se encontraba bajo los efectos del alcohol y las drogas. Fue enviado de vuelta a Reino Unido en junio de 2008 y quedó en libertad en septiembre de 2009, bajo supervisión del Servicio de Libertad Condicional de Surrey.