Manuel López Ayala, el fuengiroleño que ayudó a escribir la historia moderna de su ciudad

Su nombramiento como Hijo Predilecto pone en valor una vida marcada por el servicio público, la justicia y la pasión por Fuengirola

Fuengirola nombra a Manuel López Ayala Hijo Predilecto de la ciudad
Manuel López Ayala

Manuel López Ayala nació en Fuengirola en 1943 y, desde entonces, no ha dejado de trabajar por su ciudad. Abogado, político, historiador, amante del deporte y del mundo del caballo, su nombre está ligado a muchas de las páginas que han marcado la historia reciente del municipio. Este sábado, 25 de octubre, el Palacio de la Paz acogerá el acto institucional en el que se le nombrará Hijo Predilecto de Fuengirola, un reconocimiento que llega tras toda una vida de servicio y compromiso.

El homenaje, previsto para las 20:00 horas, no es fruto de una decisión política, sino de un sentimiento compartido. Más de 1.400 vecinos firmaron la petición para que la ciudad reconociera públicamente su trayectoria, un gesto que también contó con el apoyo de entidades deportivas, culturales, educativas y profesionales, además del Colegio de Abogados de Málaga.

Un fuengiroleño que dejó huella

López Ayala fue uno de los primeros concejales de la Democracia en Fuengirola, representando a la UCD, y llegó a ser vicepresidente de la Diputación de Málaga. En el terreno jurídico, fue pionero: el primer abogado del municipio elegido como Diputado de la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados de Málaga, institución que más tarde le concedió su Medalla de Honor.

Desde su despacho, situado en el corazón de la ciudad, formó a más de 50 letrados fuengiroleños, dejando una huella profunda en generaciones de profesionales. Quienes trabajaron con él recuerdan su capacidad para escuchar, su sentido de la justicia y una energía inagotable que parecía no tener fin.

Entre el fútbol y el caballo, las otras pasiones de su vida

Su compromiso con Fuengirola también se manifestó fuera de los juzgados. Fue presidente del CD Fuengirola, impulsando el deporte local cuando apenas empezaba a profesionalizarse, y dedicó buena parte de su tiempo al mundo del caballo, otro de sus grandes amores.

Esa diversidad de facetas —abogado, político, deportista, aficionado, historiador— le convirtió en una figura cercana y respetada. En palabras de la alcaldesa Ana Mula, “Manuel López Ayala representa los valores de entrega, respeto y compromiso que definen a los mejores fuengiroleños”.

Un reconocimiento que llega del pueblo

Más allá de los títulos, lo que define a Manuel López Ayala es su relación con la gente. A lo largo de las décadas, ha sabido ganarse el cariño de sus vecinos con gestos sencillos y una presencia constante en la vida pública de Fuengirola.

Este sábado, cuando suba al escenario del Palacio de la Paz para recibir el título de Hijo Predilecto, no solo se honrará a un hombre. También se reconocerá a una generación que ayudó a levantar la ciudad moderna que hoy conocemos. Y, sobre todo, a un vecino que, con su bonhomía y su empuje, ha hecho de Fuengirola mucho más que un lugar donde vivir: una historia compartida.