Agentes de Police Scotland y de las fuerzas de seguridad españolas han llevado a cabo este viernes una serie de registros simultáneos en distintas propiedades de Escocia, Barcelona y Málaga, dentro de una investigación sobre presunta actividad criminal de alto nivel.
Según la información difundida por BBC Scotland News, el dispositivo arrancó a las 4:00 de la madrugada y se saldó, al menos en territorio escocés, con ocho personas detenidas. Por el momento, no han trascendido detalles concretos sobre posibles arrestos practicados en España.
La operación afecta a inmuebles de Glasgow, Lanarkshire y West Lothian, además de los registros desarrollados en suelo español. De acuerdo con las primeras informaciones, la investigación se centra en supuestas actividades relacionadas con crimen organizado, tráfico de drogas y blanqueo de capitales.
Las mismas fuentes apuntan a que este operativo se refiere a hechos que preceden a la actual guerra entre bandas que se investiga bajo la denominada Operación Portaledge. También se indica que la actuación policial no guarda relación con los asesinatos de Ross Monaghan, de 43 años, y Eddie Lyons Jnr, de 46, ocurridos en España el pasado año.
Aun así, la operación vuelve a poner el foco sobre conexiones criminales con ramificaciones fuera del Reino Unido y sobre la actividad de redes con presencia en la Costa del Sol, un territorio que en los últimos años ha aparecido en distintas investigaciones internacionales por delincuencia organizada.
En ese contexto, el nombre de Fuengirola reaparece inevitablemente por el impacto que causó el asesinato de Eddie Lyons y Ross Monaghan, muertos en la ciudad el 31 de mayo de 2025 mientras veían la final de la Champions League. Por ese doble crimen fue detenido Michael Riley, arrestado el 14 de junio en Merseyside y posteriormente extraditado a España, donde afronta juicio por los asesinatos, según la información facilitada.
Sobre la operación desarrollada este viernes, el detective jefe inspector George Calder explicó a BBC Scotland que la jornada de actuación es el resultado de más de dos años de trabajo investigador, desarrollado junto a otros organismos como la National Crime Agency (NCA) y la Guardia Civil. Además, confirmó que varios agentes escoceses se encuentran en España colaborando con las autoridades españolas.
“Estamos compartiendo inteligencia, información y recursos”, señaló Calder, que insistió en que las fuerzas policiales seguirán actuando contra quienes participen en estructuras de delincuencia organizada, tanto dentro como fuera de Escocia.
El mando policial lanzó además un mensaje directo a quienes creen estar fuera del alcance de las investigaciones al abandonar su país. La advertencia, en esencia, fue clara: la cooperación internacional entre cuerpos policiales busca cerrar espacios de impunidad y perseguir a los sospechosos allí donde intenten esconderse.
La macrooperación llega además en un momento especialmente sensible para las autoridades escocesas, inmersas desde hace meses en el seguimiento de una violenta escalada entre grupos criminales. Según la información publicada por The Scottish Sun, esa guerra entre bandas habría provocado ya 63 detenciones y la condena de 13 implicados.
Pese a ello, las primeras informaciones subrayan que el dispositivo desplegado este viernes no estaría conectado directamente ni con esa guerra abierta ni con el doble crimen de Fuengirola, aunque sí alcanzaría a personas supuestamente vinculadas con algunas de las redes criminales más poderosas y activas de Escocia.



