PAC-MAN cumple 45 años y, lejos de quedar en el recuerdo nostálgico de las máquinas arcade, continúa demostrando su vigencia cultural con una campaña conmemorativa que lo ha llevado a recorrer varias ciudades españolas. Desde esta semana, el legendario personaje de los videojuegos ha hecho una parada muy especial en la Costa del Sol: Fuengirola. Concretamente, su silueta inconfundible se alza ahora en el Paseo Marítimo Rey de España, convertida en una figura gigante que no pasa desapercibida ni para turistas ni para vecinos.
Esta instalación forma parte del proyecto impulsado por el OXO Museo del Videojuego, en colaboración con Bandai Namco Entertainment y con el respaldo del Ayuntamiento de Fuengirola. La escultura, que permanecerá instalada durante un mes, actúa como homenaje vivo a uno de los iconos más reconocidos del entretenimiento digital. PAC-MAN no solo fue pionero en su tiempo, sino que ha resistido con fuerza el paso de las décadas, consolidándose como símbolo del videojuego entendido como arte, tecnología y fenómeno social.
Con más de dos metros y medio de altura y un diseño fiel al estilo pixelado clásico que lo convirtió en leyenda, la figura de PAC-MAN se presenta no solo como un atractivo visual, sino como una pieza con alto valor simbólico. Su instalación no es casual ni superficial: busca generar conversación, atraer a distintas generaciones y reconectar a la ciudadanía con la historia de los medios interactivos.
El proyecto conmemorativo arrancó a principios de 2025 en Madrid, donde el OXO Museo del Videojuego preparó una experiencia inmersiva en su sede. Los visitantes no solo pudieron ver a PAC-MAN, sino también jugar en puestos de juego en modo libre, recuperando la emoción de los salones recreativos que marcaron una época. La inauguración fue un éxito: cientos de personas acudieron al evento, entre nostálgicos, familias y entusiastas del videojuego.
Tras su paso por la capital, la figura se trasladó a Málaga, concretamente al Centro Comercial Vialia, donde continuó captando la atención de curiosos y fans del personaje. Ahora, con su llegada a Fuengirola, la campaña cobra una nueva dimensión: PAC-MAN se funde con el entorno marítimo y se convierte en parte del paisaje urbano de una de las zonas más transitadas de la ciudad.
La elección del Paseo Marítimo Rey de España como escenario no es casual. Se trata de un lugar emblemático, concurrido y abierto, perfecto para que la figura cumpla con su objetivo: ser vista, fotografiada y disfrutada por miles de personas. Además, con su presencia en la vía pública, el personaje se desmarca de los espacios exclusivamente digitales o museísticos, reivindicando su lugar como parte del patrimonio cultural colectivo.
La iniciativa persigue una intención clara: divulgar el valor histórico del videojuego. Desde el Museo del Videojuego OXO subrayan que PAC-MAN no es solo un personaje simpático o una reliquia ochentera. Es una pieza clave del patrimonio digital global, un ejemplo de creatividad aplicada a la tecnología y una herramienta para repensar cómo interactuamos con los medios digitales desde hace décadas.
En palabras implícitas en la propia campaña, PAC-MAN es mucho más que una figura gigante: es un recordatorio físico de cómo el videojuego ha moldeado generaciones enteras, traspasando pantallas y generaciones. Desde su lanzamiento en 1980, ha influido en el diseño de juegos, en la cultura popular y en la manera en que interactuamos con la tecnología.
Así, durante este mes, quien pasee por el Paseo Marítimo de Fuengirola podrá reencontrarse con un viejo conocido. Un personaje que sigue caminando —o más bien devorando puntos— por el imaginario colectivo de millones de personas en todo el mundo. Y ahora, lo hace mirando al Mediterráneo, como una figura de culto que nunca ha dejado de estar presente.



