Cerrado un club de fumadores ilegal en Fuengirola por vender marihuana y hachís

En el local, situado en la calle María Vega Sánchez, se hallaron más de 1,300 gramos de marihuana y 516 de hachís

Policía Local Fuengirola
Policía Local Fuengirola/E. Castillejo

Un club de fumadores ilegal que operaba como punto de venta de drogas en Fuengirola ha sido cerrado tras una operación conjunta llevada a cabo por los cuerpos de Policía Local y Policía Nacional el pasado miércoles 5 de noviembre. La intervención se saldó con una persona detenida, cuatro clientes denunciados y la incautación de cerca de dos kilos de sustancias estupefacientes.

El establecimiento, ubicado en la calle María Vega Sánchez, funcionaba sin licencia municipal para este tipo de actividad. Según fuentes policiales, el local estaba siendo publicitado en internet a través de distintas páginas, lo que levantó las sospechas de los agentes sobre la posible venta de marihuana y hachís bajo la apariencia de un club de fumadores.

Tras comprobar que el negocio carecía de la documentación necesaria, la Policía Local puso los hechos en conocimiento de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional. Ambas fuerzas coordinaron entonces una intervención conjunta que culminó con la detención del propietario del local por un delito contra la salud pública.

Durante el operativo se incautaron 1.310 gramos de marihuana, 516 gramos de hachís, 94 cigarrillos elaborados con droga y 220 euros en metálico. En el momento del registro, cuatro clientes fueron denunciados por su presencia en el interior del establecimiento.

Un foco de venta camuflado como club social

El local se presentaba como un supuesto “club de fumadores”, aunque en realidad, según los agentes, funcionaba como un punto de venta de droga. Este tipo de establecimientos, explican fuentes policiales, se amparan en la apariencia de asociaciones cannábicas, pero en muchos casos incurren en delitos de tráfico de estupefacientes al vender la sustancia de forma indiscriminada.

Las actuaciones se enmarcan dentro de un seguimiento continuado que las policías Local y Nacional mantienen sobre este tipo de locales en el municipio. Desde el verano, ambos cuerpos han desarrollado siete operaciones conjuntas similares, con un balance de siete detenciones y la incautación de más de diecisiete kilos de marihuana y casi tres de hachís.

Coordinación y vigilancia constante

Los agentes destacan que estas intervenciones requieren un trabajo previo de observación y, en ocasiones, responden a denuncias vecinales sobre la actividad sospechosa de algunos locales. A partir de ahí, se lleva a cabo una labor administrativa y policial de seguimiento hasta reunir las pruebas suficientes para actuar y cerrar los establecimientos ilegales.