Un total de 15 bomberos malagueños, pertenecientes al Consorcio Provincial de Bomberos (CPB Málaga) y al Parque de Fuengirola, han partido esta mañana hacia la provincia de Ourense para colaborar en la extinción de los incendios forestales que están devastando Galicia. La dotación ha salido alrededor de las 9:00 horas desde Antequera, desplazándose con un total de seis vehículos, entre los que se incluyen tres camiones –uno autobomba forestal pesada y dos autobombas rurales pesadas– y tres vehículos ligeros, preparados para actuar en diferentes frentes.
La expedición malagueña está integrada por 10 bomberos del CPB Málaga y 5 del Parque de Fuengirola, quienes se instalarán en el parque de Verín, designado como su base de operaciones. Su misión principal será apoyar las labores de extinción, con especial atención a la protección de viviendas, así como relevar al personal local en los diferentes frentes activos. Todos los efectivos estarán bajo las órdenes del mando único de emergencias, preparados para intervenir en cualquier situación que requiera su experiencia.
La ola de incendios que azota Galicia ha dejado cifras devastadoras. Según los últimos datos de la Consellería do Medio Rural, los fuegos activos han arrasado ya más de 58.000 hectáreas, lo que representa aproximadamente un 8% de la superficie total de la provincia de Ourense. Ante la gravedad de la situación, el Gobierno central ha movilizado a 200 soldados que se suman a los efectivos de la Guardia Civil y a las brigadas de extinción locales. Hasta el momento, seis personas han resultado heridas, incluyendo un brigadista afectado por golpe de calor y un bombero por inhalación de humo.
Los incendios más críticos se concentran en varias localidades de la provincia. El frente de Oímbra y Xinzo de Limia, que se fusionó en un único fuego, y el de Larouco, que ha llegado a cruzar la provincia de Castilla y León, han calcinado alrededor de 12.000 hectáreas cada uno, situándose entre los incendios más graves registrados en la historia reciente de Galicia. Sin embargo, el fuego más devastador se encuentra en Chandrexa de Queixa, que al unirse con el de Vilariño de Conso afecta ya a 17.500 hectáreas, convirtiéndose en el incendio más grande documentado hasta la fecha en Galicia.
Otros focos activos también preocupan a las autoridades. En A Mezquita, el incendio de la parroquia de A Esculqueira ha consumido 10.000 hectáreas. En Maceda, la unión de los fuegos de Santiso y Castro de Escuadro afecta a unas 3.000 hectáreas. La situación se complica con incendios menores pero significativos en Vilardevós, con frentes en Vilar de Cervos (900 hectáreas), Moialde (500 hectáreas) y Fumaces-A Trepa (100 hectáreas). Además, permanecen activos los incendios de Carballeda de Avia y Beade, que afectan a 2.500 hectáreas, y San Cibrao das Viñas, con alrededor de 60 hectáreas.
El impacto de estos incendios va más allá del terreno forestal, afectando a la infraestructura crítica de la región. La línea de tren de alta velocidad (AVE) entre Madrid y Galicia ha sido interrumpida por precaución. Según informó Renfe a través de su cuenta en la red social ‘X’, “la línea de alta velocidad seguirá cortada mañana a primera hora entre Sanabria y Ourense. Quedan cancelados, por tanto, todos los servicios entre Galicia y Madrid hasta las 9:30 horas”.
El desplazamiento de los bomberos malagueños refleja la cooperación interprovincial en situaciones de emergencia, donde la experiencia y capacidad operativa de profesionales de otras comunidades autónomas se convierte en un recurso vital. La coordinación con los equipos locales de Galicia permitirá optimizar los recursos, garantizar la protección de la población y reducir, en la medida de lo posible, la expansión de los incendios que ya han afectado miles de hectáreas.
El CPB Málaga ha destacado que sus efectivos cuentan con formación específica en incendios forestales, lo que les permite intervenir tanto en ataques directos al fuego como en la protección de núcleos poblacionales y infraestructuras críticas. Los vehículos pesados y ligeros desplazados están equipados para apoyar a los bomberos locales, trasladar materiales y evacuar zonas en caso de necesidad.
Mientras tanto, las autoridades gallegas siguen haciendo un llamamiento a la población para extremar las precauciones y mantenerse informada sobre los planes de evacuación y zonas de riesgo. La colaboración de efectivos procedentes de otras provincias, como Málaga, refuerza la capacidad de respuesta ante la emergencia medioambiental más grave de los últimos años en Galicia.



