Un veterano delincuente británico de 74 años, conocido en el mundo del crimen como “Big Stan”, está señalado como una de las piezas clave en el origen de la violenta guerra entre clanes que sacudió el crimen organizado escocés y que acabó teniendo repercusiones incluso en la Costa del Sol.
Según ha revelado el tabloide británico The Scottish Sun, Stanley Carnall, natural de Liverpool, fue el responsable de fabricar el dinero falso que terminó desencadenando un fallido acuerdo de cocaína valorado en 500.000 libras, un episodio que provocó el estallido de un conflicto entre las organizaciones criminales Daniel y Lyons.
Un falsificador con conexiones con Escocia
De acuerdo con la información publicada por The Scottish Sun, Carnall dirigía instalaciones de producción de billetes falsos del Royal Bank of Scotland, que posteriormente eran distribuidos entre grupos criminales al norte del Reino Unido.
El veterano delincuente cuenta con décadas de vínculos con redes del crimen organizado, especialmente entre Merseyside y Escocia, donde llegó a establecer relaciones con algunos de los clanes más activos del país, entre ellos los Daniel y los McGovern.
Fuentes citadas por el medio británico explican que parte de ese dinero falso —aproximadamente un millón de libras— fue entregado a un contacto escocés que posteriormente lo facilitó a miembros de la red criminal Daniel.
Una parte de ese dinero habría sido utilizado en el acuerdo de cocaína con Ross “Miami” McGill, un trato que terminó fallando y desencadenó una espiral de violencia entre bandas rivales.
Según estas mismas fuentes, una investigación interna en el mundo del hampa detectó que los números de serie de los billetes falsos coincidían con otros producidos por la red de Carnall, lo que terminó por destapar el engaño y desencadenar la guerra entre los clanes.
El estallido de la guerra entre bandas
El conflicto criminal derivado de este fraude provocó una oleada de ataques violentos en Escocia, incluidos incendios provocados, agresiones con machetes e intentos de asesinato.
Según detalla The Scottish Sun, el propio Ross “Miami” McGill, antiguo líder de los ultras del Rangers conocido como Union Bears, habría ordenado represalias contra miembros del clan Daniel y también contra asociados del jefe criminal de Edimburgo Mark Richardson.
La investigación policial, bautizada como Operation Portaledge, ha llevado hasta ahora a la detención de al menos 63 personas vinculadas con esta guerra entre bandas que comenzó hace aproximadamente un año.
Además, varios miembros del grupo criminal relacionado con McGill, conocido como “Tamo Junto”, ya han sido condenados por su participación como ejecutores en diferentes ataques.
Condena para “Big Stan”
Mientras tanto, Stanley Carnall fue condenado el pasado 29 de enero a cuatro años de prisión por su papel en la red de falsificación de moneda.
El juicio, celebrado en Leeds Crown Court, determinó que el criminal participó en la creación de una fábrica clandestina de billetes falsos, junto a Lee Mitchell, de 54 años, y John Sutcliffe, de 42.
La trama fue descubierta tras una redada policial en un almacén de Rochdale el 7 de febrero de 2024, donde los agentes encontraron 380.000 libras en billetes falsos de 20 libras del Royal Bank of Scotland en pleno proceso de producción.
La jueza Kate Rayfield rechazó considerar a Carnall como un simple subordinado dentro de la organización y subrayó durante la sentencia que sus contactos en Escocia eran fundamentales para abrir una red de distribución.
El condenado cumplirá la mitad de su pena en prisión antes de quedar en libertad bajo licencia.
Conexiones con el doble asesinato de Fuengirola
La guerra entre los clanes escoceses también ha tenido repercusiones fuera del Reino Unido.
El conflicto está relacionado con el asesinato a tiros de los jefes del clan Lyons, Eddie Lyons Jr. y Ross Monaghan, ocurrido el 31 de mayo en el bar Monaghan’s de Fuengirola.
Según publicó The Scottish Sun, el presunto autor del doble crimen sería Michael Riley, de 45 años y también natural de Liverpool, actualmente encarcelado en Alhaurín de la Torre.
El medio británico señala que Riley, al igual que Carnall, mantiene profundas conexiones con redes criminales escocesas a través de su trayectoria dentro del crimen organizado de Merseyside.
Por su parte, el jefe policial de Málaga Pedro Agudo Novo explicó en su momento que el ataque habría sido ejecutado por un miembro interno de una banda rival, descartando que se tratara de un sicario contratado de forma independiente.
Investigación internacional y misterios en Dubái
El conflicto criminal también ha tenido ramificaciones internacionales.
Ross “Miami” McGill y el líder del clan Lyons Steven Lyons fueron detenidos el pasado año por las autoridades de Dubái y posteriormente expulsados del emirato, aunque las circunstancias exactas de su arresto nunca fueron confirmadas oficialmente.
Según información obtenida por The Scottish Sun mediante una solicitud de acceso a la información, la Policía de Escocia no ha registrado intercambios de correos electrónicos con la policía de Dubái relacionados con la investigación.
Las autoridades escocesas rechazaron revelar detalles adicionales alegando motivos de seguridad y protección de fuentes, al considerar que la divulgación podría poner en riesgo a personas implicadas en investigaciones contra el crimen organizado.
Una guerra criminal con ramificaciones internacionales
El caso de “Big Stan” ilustra hasta qué punto las redes del crimen organizado operan a escala internacional, conectando Liverpool, Escocia, Oriente Medio y la Costa del Sol.
Lo que comenzó como una operación de falsificación de billetes terminó desencadenando una guerra entre bandas que ha dejado decenas de detenciones, múltiples ataques violentos y un doble asesinato en Fuengirola.
La investigación policial sigue abierta mientras las autoridades intentan desentrañar todas las conexiones de una trama que ha expuesto la compleja red de relaciones entre algunas de las organizaciones criminales más peligrosas del Reino Unido.



