Los vendedores ambulantes de Estepona se concentrarán mañana en la calle Francia para exigir una solución ante la falta de respuesta del Ayuntamiento a sus peticiones. Esta será la tercera semana consecutiva sin mercadillo en la localidad. El conflicto se originó tras la aplicación de una serie de restricciones que han afectado gravemente la actividad comercial de los vendedores. Entre las principales quejas destacan la reducción del horario de trabajo, la prohibición de estacionar los furgones detrás de los puestos y la falta de un espacio adecuado para el desarrollo del mercadillo.
Los vendedores han propuesto un nuevo emplazamiento cercano al anterior, que consideran más adecuado debido a su mayor amplitud, mejor accesibilidad y disponibilidad de zonas de aparcamiento. Además, permitiría unificar todos los puestos en una sola vía, facilitando el acceso tanto a clientes como a los servicios de emergencia.
Los vendedores ambulantes insisten en que la solución pasa por trasladar el mercadillo al recinto ferial, en el vial de subida paralelo al carril bici. Según explican, esta ubicación garantizaría un mejor flujo de personas sin afectar a las instalaciones deportivas cercanas. «Solo somos 93 puestos y hay espacio suficiente«, aseguran.
Sin embargo, hasta el momento, denuncian que el Ayuntamiento ha hecho caso omiso a estas propuestas, lo que ha incrementado la frustración entre los comerciantes. Mientras la situación sigue sin resolverse, los vendedores han dejado claro que continuarán con sus protestas hasta que el Ayuntamiento escuche sus demandas.



