«Mi hijo merece ir al cole como los demás. ¡No le nieguen el auxiliar de apoyo que necesita!«. Así es como se llama la petición que no para de difundirse a través de redes sociales y grupos de WhatsApp, de una madre desesperada e impotente al ver que su hijo de tan solo dos años no puede acudir a la escuela como el resto de niños de su edad. «No paro de llorar de impotencia, de indignación, de dolor… No puedo dormir desde que me han comunicado que mi hijo no va a poder asistir al cole como el resto de los niños. Es prematuro, tiene solo 2 años y 10 meses, y una enfermedad rara que hace que tenga microcefalia severa, talla baja y retraso en el desarrollo evolutivo, entre otras», ha descrito la mujer a través de su petición que ha recibido ya más de 24.000 firmas en Change.org, y que está a muy poco de lograr el objetivo de las 25.000.
El pequeño está escolarizado en el CEIP Sierra Bermeja de Estepona, un centro público al que entró con el dictamen de Necesidades Educativas Especiales. De hecho, la madre ha afirmado que si eligió este centro es precisamente porque le dijeron que tendría mejor atención. «En sus primeros días de clase nos moríamos de felicidad. Nos contaron que había hecho dos amiguitas y que se encontraba integrado con su clase y sus ‘seños’. Se me saltaron las lágrimas al ver que podía coger un tenedor, algo tan sencillo como eso pero que para nosotros era una novedad porque siempre le ha costado muchísimo comer», ha explicado la madre del pequeño, Beatriz. Al día siguiente, según cuenta en la descripción, desde el centro le informaron que su hijo requería más atención que otros niños y si lo atendía a él, no podían hacerlo con el resto: «Él no llora si se da un golpe ni se comunica igual, así que no podemos garantizar su seguridad, porque el cole no cuenta con el auxiliar educativo que él necesita«.
«Es increíble cómo por imitación de ver a otros niños muy pronto empezamos a notar mejoras. Ha estado tantas veces ingresado en un hospital que estar con más niños le iba a dar por fin un poco de normalidad. Lo notamos en solo tres días y nos llenamos de esperanza».
La madre, desesperada y triste ante esta situación, ha decidido no quedarse con los brazos cruzados y pedir la colaboración de los ciudadanos en su lucha, para lograr que su pequeño pueda contar con una infancia y educación como el resto de niños: «No os podéis imaginar la tristeza que me entró. De repente sentí que mi hijo estorbaba. ¿Cómo puede ser que con menos de tres años ya le estén discriminando por su enfermedad?«.
No me puedo quedar de brazos cruzados, y te pido que tú tampoco
Ese es el mensaje final que lanza a todas las personas que puedan ayudarla en su petición, donde pide a la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, a través de Change.org, que conceda a su hijo los recursos educativos necesarios, como es el auxiliar de apoyo durante las horas de clase, para que pueda volver al cole y ser un niño más.
«La culpa de esta discriminación no es de los profesores. El problema es que no se está dando a este centro los recursos necesarios para garantizar la equidad de mi hijo con el resto de sus compañeros ni su INCLUSIÓN».
La madre tiene claro que para cualquier niño de esa edad es básico relacionarse con otros niños, y en su caso más esencial si cabe, puesto que aprende por imitación: «No puedo consentir que le aparten de esta forma en una etapa tan crucial como es la de los tres años».



