El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha absuelto a un hombre que había sido condenado por la Audiencia de Málaga por abusos sexuales a su hija cuando tenía 11 años. En su sentencia, el TSJA considera que existen deficiencias de validez y consistencia en las pruebas presentadas en su contra. Así, se ha aceptado el recurso de apelación interpuesto por la defensa, anulando la condena y las medidas cautelares impuestas.
La primera sentencia declaró probado que los hechos ocurrieron entre septiembre y octubre de 2017, cuando la hija del acusado, en ese momento con 11 años, pasó la noche en la vivienda que había sido el domicilio conyugal. Según el fallo inicial, el acusado habría aprovechado que la madre de la niña se ausentara para cometer los abusos. La menor se despertó y, al darse cuenta de lo sucedido, se marchó a contarle lo ocurrido a su madre.
El tribunal condenó al hombre a cuatro años y un día de prisión por abuso sexual y le impuso una prohibición de acercarse a la víctima a menos de 500 metros durante un período de cinco años. Sin embargo, la defensa presentó un recurso de apelación que, finalmente, ha sido aceptado por el TSJA.
El TSJA cuestiona la prueba presentada
En su sentencia de apelación, el TSJA argumenta que la declaración de la menor no fue grabada como prueba preconstituida, y que durante el juicio se renunció a su testimonio. Esto provocó que el tribunal de enjuiciamiento no tuviera contacto directo ni indirecto con la menor en el proceso, limitándose a la lectura de su declaración, lo que el TSJA considera insuficiente para valorar la credibilidad y fuerza incriminatoria de la prueba.
Además, la sentencia destaca que la madre de la niña esperó dos años y medio para interponer la denuncia, un período en el que la relación entre el acusado, la menor y su exmujer se deterioró. En este lapso, se señala que padre e hija dejaron de tener contacto.
La actitud de la madre, cuestionada por el TSJA
Uno de los aspectos clave en la sentencia es la actitud de la madre. El TSJA no comprende por qué, si la mujer supo del abuso a la mañana siguiente, no presentó la denuncia de inmediato ni tomó medidas para cortar cualquier relación entre el acusado y su hija. El tribunal subraya que si los hechos fueran ciertos, la reacción de la madre debería haber sido más contundente.
La presunción de inocencia, en duda
El alto tribunal andaluz concluye que, debido a las deficiencias de prueba, no se puede desvirtuar la presunción de inocencia del acusado. Según la sentencia, las pruebas presentadas no tienen la consistencia necesaria para fundamentar una condena, lo que lleva a la absolución del hombre.
Este fallo del TSJA pone en evidencia la importancia de las pruebas en los casos judiciales, especialmente cuando se trata de acusaciones graves como el abuso sexual. Las decisiones sobre la validez de la prueba y los procedimientos seguidos durante el juicio son cruciales para garantizar que los derechos de los acusados sean respetados.



