Ha sido casi de película. El vuelo de Ryanair Rabat-Málaga de este domingo se ha convertido en una auténtica pesadilla después de que la tripulación del avión procedente de Marruecos pidiera permiso minutos antes del aterrizaje para abortarlo.
Una pasajera agredía a miembros de la tripulación con puñetazos y tirones de pelo lo que obligó al piloto a suspender la operación de aterrizaje prevista para las diez de la mañana de este domingo mientras se intentaba resolver la situación de caos que se vivía en el interior del avión.
Según las imágenes de la agresión que ya se han hecho virales, la pasajera agredió a varias tripulantes de la cabina después de que una de las azafatas le indicara la prohibición de acudir al baño en el momento del aterrizaje lo que provocó la reacción de la agresora, que tuvo que ser reducida y atada en su asiento, según indica Fuengirola Se Queja.
Los pilotos subieron potencia justo antes de aterrizar para dirigirse hacia el mar para girar y volver a aterrizar de nuevo, media hora después, ya que el incidente no lo permitió anteriormente. Posteriormente fue detenida por la Guardia Civil



