Durante más de 20 años, la colombiana María Teresa Jaimes Caicedo, conocida como ‘La Modelo’, llevó una vida de lujo y opulencia en Marbella. Aparentemente, era solo una acompañante de poderosos narcos europeos, pero en realidad era mucho más, una de las piezas clave en una red de tráfico de cocaína entre Colombia y Europa. Ahora, ha sido condenada a cinco años de prisión tras pactar con la Fiscalía.
María Teresa llegó a España en el año 2000, con 27 años y procedente de Bucaramanga (Colombia). Se instaló en Marbella junto a su marido, el francés Michel Alain Paul Curtet, quien poco después fue detenido en Portugal con seis toneladas de cocaína en la llamada Operación Courage. Pese a este golpe, ‘La Modelo’ continuó su vida de lujo, instalándose en la lujosa urbanización Reserva de Valdeolletas.
Durante años, se paseó por los restaurantes más exclusivos de Puerto Banús, realizó compras en firmas de lujo como Versace y Dolce&Gabbana, y mantuvo un tren de vida completamente alejado de cualquier actividad laboral conocida. Siempre impecable, con tacones de infarto y rodeada de lujos, su figura era más la de una socialité que la de una narcotraficante.
Sin embargo, su vida estaba ligada al narcotráfico por amor. Sus sucesivas parejas –todos con vínculos en el tráfico de drogas– la situaron en el punto de mira de la Policía Nacional, que comenzó a investigarla con más detenimiento en 2020.
Tras años de vigilancia, en septiembre de 2022, el Grupo Greco Costa del Sol irrumpió en su mansión Villa Elaumar a las 6 de la mañana. Su casa, valorada en tres millones de euros, contaba con dos piscinas, una pista de tenis, un vestidor repleto de ropa de lujo y una habitación del pánico oculta tras una librería.
Durante el registro, los agentes encontraron un paquete de 997 gramos de cocaína con una pureza del 80%, valorado en más de 100.000 euros. Fuentes de la investigación creen que era una muestra para posibles compradores, más que para consumo personal.
Además, en los seguimientos previos, se comprobó que mantenía frecuentes reuniones con miembros de la organización en Marbella, Barcelona y Madrid. Polacos, daneses, franceses y colombianos formaban parte de la red criminal que ella dirigía, facilitando la entrada de cocaína desde Sudamérica hasta Europa.
A lo largo de los años, ‘La Modelo’ pasó de ser pareja de capos a encargada de las operaciones. Su primer marido, Michel Curtet, fue condenado a 12 años de prisión en Portugal y, posteriormente, volvió a ser arrestado en Francia con 19 kilos de cocaína.
Después, tuvo una relación con Mathias, un belga que también estaba vinculado al narcotráfico. Su última pareja, Richard S., fue detenido en Dinamarca con 200 kilos de cocaína y actualmente se encuentra en rebeldía procesal.
La policía descubrió que, a pesar de haber cambiado de pareja en varias ocasiones, mantenía contacto con sus exmaridos, quienes seguían entrando y saliendo de Villa Elaumar con frecuencia. Esto hizo sospechar a los investigadores de que no era una simple acompañante, sino la pieza clave de la organización.
Tras ser detenida junto a otros nueve miembros de la red, la Fiscalía solicitó una condena de 10 años de prisión para ella. Sin embargo, aceptó un acuerdo con el Ministerio Fiscal, lo que le permitió reducir su pena a cinco años.
La sentencia la considera pieza fundamental en la trama, encargada de la intermediación con los proveedores colombianos y de la distribución de la droga en España y el norte de Europa.



