Los datos recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE) señalan que alrededor de 100.000 jubilados extranjeros residen en la Costa del Sol, bien la mayor parte del año o bien por temporadas.
Estos jubilados suelen concentrarse en municipios costeros como Fuengirola, Marbella, Benalmádena, Mijas, Torremolinos, Estepona y Nerja.
Los ciudadanos procedentes del Reino Unido son la colonia más numerosa, ya que se calcula que de los 100.000 jubilados extranjeros, unos 50.000 son británicos. Fuengirola, Mijas y Marbella son sus destinos predilectos, al contar con comunidades británicas muy consolidadas, con servicios en inglés y asociaciones activas.
La segunda colonia en importancia es la de los escandinavos. Casi 15.000 residentes de Suecia, Noruega, Dinamarca y Finlandia han elegido la Costa del Sol para jubilarse. Estos ciudadanos eligen principalmente Benalmádena y Nerja, y se sienten atraídos por el clima templado y los entornos tranquilos.
En la Costa del Sol también residen alrededor de 10.000 alemanes jubilados, concentrados principalmente en Marbella y Estepona. Estos últimos suelen apreciar la calidad de los servicios médicos y la tranquilidad de las urbanizaciones.
El resto de jubilados proceden, principalmente, de Países Bajos (unos 5.000), Francia, Bélgica, Irlanda y Suiza.
Principales atractivos
Para estos residentes, la presencia de otros compatriotas ya viviendo en la zona supone un importante reclamo al facilitar su adaptación e integración. A ello se suman el clima y el coste de la vida, especialmente atractivo para los que proceden del norte y centro de Europa.
Las infraestructuras como un aeropuerto internacional con conexiones directas a las principales ciudades europeas, carreteras y servicios médicos de calidad, son otros factores que convierten a la Costa del Sol en un destino atractivo para los jubilados de toda Europa.



