El pequeño Mario, el niño con parálisis cerebral de Estepona, sigue esperando poder disfrutar del parque como cualquier otro niño. Su madre, Verónica, nos concedió una entrevista en agosto de 2022 a Área Costa del Sol para pedir que se pudiera un columpio adaptado para su hijo y el resto de niños con discapacidad. Tras dicha entrevista, el alcalde José María García Urbano le prometió que lo haría, pero tras casi dos años después aún no ha llegado.
«Buenos días a todos. Estoy aquí porque quiero hacer llegar la decepción que tengo. En agosto de 22 me puse en contacto con Área Costa del Sol, con el fin de que se me escuchara en mi demanda y solicité más inclusión en nuestros parques. El juego es una parte importante del crecimiento de un niño porque aporta libertad, exploración y descubrimiento… pero, ¿qué pasa si uno de estos niños tiene discapacidad? No pueden hacer uso de ellos, esto es la realidad de muchísimos niños y niñas con discapacidad o necesidades especiales. Nuestros parques no están adaptados. Soy mamá de un niño con parálisis cerebral con los mismos derechos a disfrutar. Tras la entrevista, Don José María García Urbano, nuestro alcalde, prometió que cuando acabaran las obras del nuevo parque en la Avenida España se ubicaría dicho columpio adaptado», así pretendía empezar su discurso Verónica, ante el alcalde y los concejales y público allí presente, pero el alcalde dijo que no podía darle la palabra en el Pleno y que luego se reuniría con ella, aunque esa reunión no se dio.
La madre asegura que se llevó una sorpresa al ver que se inauguró el nuevo parque y que se encontraron con un columpio «tipo cestas» más grande, sin sujeciones ni adaptaciones, «nada que ver con lo que solicitábamos.
Verónica además indica que la respuesta del alcalde fue que dio órdenes concisas de lo que quería y que se quedara tranquila que él iba a hablar con los responsables para ponerlo tal cual lo había pedido ella: «No ha vuelto a responder mis mensajes. Nos sentimos engañados y decepcionados. Los patios y parques de juegos deben ser inclusivos y diseñados para que ningún niño o niña se quede fuera».
Mario continúa esperando un columpio que no llega.



