El movimiento vecinal Málaga para Vivir ha anunciado la convocatoria de una gran manifestación para el próximo 5 de abril, que se llevará a cabo en coordinación con decenas de ciudades de toda España bajo el lema «Acabemos con el negocio de la vivienda». La manifestación comenzará a las 11:30 horas desde la Plaza de la Merced, poniendo el foco en la creciente crisis habitacional y denunciando un modelo de ciudad basado en la especulación inmobiliaria y turística que está expulsando a los habitantes de la ciudad, precarizando el empleo y destruyendo el territorio.
Desde el movimiento aseguran que las masivas manifestaciones del 29 de junio y 9 de noviembre, en las que participaron 25.000 y 30.000 personas, respectivamente, han marcado un punto de inflexión en la ciudad. Según su diagnóstico, ha quedado claro que el modelo de desarrollo que ha guiado a Málaga en las últimas décadas, centrado en el turismo y la especulación inmobiliaria, ha sido una estafa. «Todo en estas últimas décadas se ha hecho para convertir el centro de Málaga en un parque de atracciones turísticas que solo beneficia a unos pocos, mientras expulsa a su vecindad», denuncian.
El diagnóstico de Málaga para Vivir no solo se basa en su experiencia en las calles, sino también en datos oficiales. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), Málaga es la ciudad con las zonas de mayor presión turística sobre la vivienda de todo el Estado español. En el entorno de la Plaza de la Merced, por ejemplo, ocho de cada diez viviendas están destinadas a alquiler turístico.
La situación es aún más alarmante al considerar que 34.466 personas están registradas como demandantes de vivienda, mientras que existen 7.496 alojamientos turísticos con más de 32.000 plazas disponibles. Ante estos datos, el movimiento se pregunta: «¿Alguien cree que esto es sostenible?»
La crisis de la vivienda ha alcanzado niveles insostenibles, especialmente en lo que respecta al alquiler. El precio medio por metro cuadrado en Málaga ha superado los 14,5 euros, convirtiéndose en uno de los más altos de Andalucía y de España. Además, la expansión de las Viviendas de Uso Turístico (VUT) ha acelerado la crisis. Según datos proporcionados por Málaga para Vivir, la ciudad ha pasado de tener 25.000 VUT en 2018 a casi 73.000 en 2024.
El movimiento vecinal critica la concentración de riqueza en manos de una pequeña minoría rentista que está enriqueciendo a unos pocos mientras asfixia económicamente a una gran parte de la población. Denuncian la impunidad con la que opera la patronal inmobiliaria y la imposibilidad de acceder a un hogar digno debido a la falta de oferta de viviendas asequibles. Para Málaga para Vivir, la vivienda no debe ser un negocio, sino un derecho fundamental.
Además de la vivienda, el movimiento denuncia la precariedad laboral y la destrucción del territorio como parte de un modelo de ciudad que favorece los intereses de la patronal inmobiliaria y turística, así como de los grandes promotores y fondos de inversión. «La actuación de todos los gobiernos ha sido la de proteger y favorecer estos intereses a costa del bienestar de la mayoría», lamentan.
En respuesta a esta situación, Málaga para Vivir hace un llamamiento a la organización vecinal y la movilización masiva para el 5 de abril, instando a todos los ciudadanos a participar en la manifestación. «El 29J y el 9N demostraron que Málaga no está dispuesta a aceptar el relato engañoso de este modelo de ciudad. Ahora damos un paso más: salimos a las calles de todo el Estado para exigir el fin del negocio de la vivienda y de este modelo de ciudad», afirman.



