Málaga mantiene su tendencia de crecimiento en el mercado laboral con un descenso del paro en 391 personas y un aumento de 4.931 nuevos afiliados a la Seguridad Social en febrero, según los datos de empleo publicados hoy.
De esta manera, el número total de desempleados registrados en la provincia se sitúa en 121.095 personas, lo que supone 13.148 parados menos que hace un año. En cuanto a la afiliación, la cifra alcanza los 708.684 cotizantes, con un incremento interanual de 24.569 trabajadores ocupados.
El sector servicios y la construcción lideran la recuperación
Por sectores, el mayor descenso del desempleo se ha registrado en el sector servicios (-632 parados), seguido de la construcción (-135) y la industria (-34). En contraste, ha habido un repunte de 411 personas desempleadas sin empleo anterior.
La vicepresidenta ejecutiva y secretaria general de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), Natalia Sánchez, ha valorado estos datos como «positivos», destacando que reflejan el dinamismo económico de la provincia. Según Sánchez, el crecimiento del empleo en febrero ha sido similar al del año pasado, aunque en 2024 la cercanía de la Semana Santa influyó en las cifras.
«Continuamos observando la desestacionalización del turismo, al tiempo que se reactivan sectores como la construcción, que desde el otoño pasado viene reduciendo el desempleo de forma constante», afirmó.
Las empresas malagueñas siguen generando empleo pese a la incertidumbre
Natalia Sánchez subrayó la capacidad de la provincia para seguir generando empleo de forma sostenida en todos los meses del año, a pesar de los retos que enfrentan las empresas. Entre las dificultades, mencionó el entorno administrativo, fiscal y laboral, así como la inseguridad jurídica.
«Las empresas están apostando por el empleo a pesar de no estar ganando productividad, de la incertidumbre económica global y de la inestabilidad política», advirtió.
Desde la CEM, aunque valoran el crecimiento constante del empleo, consideran necesario que el tejido productivo siga creciendo en tamaño y dimensión. Para ello, Sánchez insistió en la importancia de contar con un ecosistema empresarial propicio, evitando una presión fiscal excesiva y el aumento de los costes sociales y laborales, factores que afectan directamente la competitividad de las empresas.



