La Plataforma Universidad Pública de Estepona ha recibido el rechazo a las alegaciones presentadas contra la concesión gratuita del Centro Cultural Padre Manuel a la Fundación Antonia Guerrero Díaz para su posterior entrega al panameño Grupo SEK, adoptado por la Junta de Gobierno Local de Estepona. Así lo han manifestado los integrantes de este colectivo, PSOE, IU, CCOO y PCE, en una rueda de prensa convocada frente al antiguo Ayuntamiento de la localidad.
Al mismo tiempo que la Junta de Gobierno Local adopta acuerdo de rechazo a las alegaciones de la Plataforma, requiere a la Fundación Antonia Guerrero Díaz, presidida por García Urbano, para que en el plazo de diez días documente que la Patrona que recientemente dimitió se encontraba en capacidad legal para adoptar el acuerdo de firma de la Carta de Intenciones con el Ayuntamiento. Además, se pide a la Fundación Antonia Guerrero Díaz que justifique que los alumnos de la Universidad Privada que se pretende construir con el patrimonio de la Fundación cumplen con la exigencia estatuaria de que deben ser esteponeros sin recursos para sufragarse estudios universitarios, artículo 10 de los estatutos vigentes de la FAGD.
La Plataforma, con el fin de garantizar que las dos actuales Patronas de la Fundación conozcan el escrito de alegaciones y el acuerdo de rechazo de la Junta de Gobierno Local presidida por García Urbano, le han trasladado ambos documentos, al tiempo que le han solicitado la entrega del Acuerdo Secreto firmado entre el Grupo SEK y García Urbano, en su condición de Presidente de la Fundación Antonia Guerrero, por ser el alcalde de Estepona.
Igualmente, la Plataforma ha denunciado que el presidente de la Fundación y alcalde de Estepona «se niega» a mantener una reunión con la Plataforma, a pesar de haberle solicitado el encuentro a través del Secretario de la Fundación.
Reunión con el rector de la UMA
Según la Plataforma, también se mantienen aún pendientes, tras el parón sanitario, las reuniones de la Plataforma con el rector de la Universidad Pública de Málaga, el presidente de Globalia y el obispo de Málaga, «a pesar de que estos dos últimos han dado muestras de resistencias a celebrar los encuentros».



