Parecía que se trataba de un caso aislado de maltrato animal dentro de una vivienda de Estepona y resultó ser el terror escenificado, un menor de 14 años se encontraba malviviendo desde hace años entre montañas de basura, en un piso de la Avenida Mar y Sierra.
Natalia es una vecina del bloque que llevaba meses escuchando a perros ladrar a altas horas de la madrugada, además de escuchar las palizas con un supuesto palo metálico donde se escuchaban llorar a los animales, por lo que avisó a la Guardia Civil y a la Policía Local.
Según ha podido saber Área en exclusiva, cuando la Policía Autonómica adscrita a la Junta de Andalucía entró en la vivienda el pasado 21 de abril con una orden judicial, se llevó la sorpresa de que en ella malvivía un menor de 14 años entre trece mil kilos de basura junto a casi cuarenta perros que se encontraban enfermos y con numerosas infecciones.
Los agentes de la Policía Autonómica tuvieron que solicitar unos trajes especiales EPI para poder acceder a la vivienda por la cantidad de basura que había.
Un menor dentro de la vivienda que dormía encima de la basura, con una sábana y rodeado de cucarachas, junto a su padre y abuela paterna. Adrián, el marido de Natalia, decía a Área Costa del Sol que «ningún vecino se imaginaba que tendría ese nivel de cantidad de kilos de basura».
El padre fue detenido por la Policía Autonómica el 24 de abril durante 48 horas y a día de hoy está en libertad, a la espera de que el Juez dictamine sentencia, «el padre entra al portal, sale, sube con un carro de la compra, hace varios días subió con sacos de perlita, dando martillazos, tan normal».
El menor tampoco iba al Instituto desde octubre del año pasado, por lo que se encontraba en un estado de abstención escolar.
Las bolsas de basura apiladas llegaban a superar el metro de altura, Natalia contaba a Area Costa del Sol que a su casa llegaba el mal olor proveniente de la vivienda pero que jamás se hubiera imaginado que se trataba de un vertedero con un menor dentro.
«Yo entré y conforme entré me tuve que dar la vuelta a vomitar, ese olor era inhumano, el policía dijo que pensaba que había dentro un muerto. La vecina de enfrente nos tuvo que dar bolsas de basura para que nos pusiéramos en los pies» cuenta Natalia.
El 24 de abril fueron rescatados el resto de perros de la vivienda y llevados a la protectora de Estepona, como Adrián cuenta «gracias a Dios los perros están fuera y el niño está a salvo».
Actualmente el menor de 14 años se encuentra custodiado por la Junta de Andalucía y hasta que un Juez no dictamine sentencia sobre el caso no se sabrá si el padre va a prisión o no, se le acusa de un presunto delito contra los deberes inherentes a la patria potestad, así como por un delito de maltrato animal.




