La Hermandad de San Isidro de Estepona rompe su silencio y defiende la nueva gestión de la feria

Pide calma y asegura que la nueva gestión incluye mejoras en sonido, seguridad, aseos, descanso y accesibilidad

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Atasco de hoy viernes por los camiones aparcados.
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La Hermandad de San Isidro Labrador de Estepona ya se ha pronunciado sobre el conflicto abierto en torno al montaje de la Feria de San Isidro, después de la noche de tensión vivida en el recinto ferial entre los feriantes y la empresa adjudicataria encargada de la gestión. La entidad ha emitido un comunicado oficial en el que pide tranquilidad, defiende la legalidad del contrato firmado y deja claro que el Ayuntamiento de Estepona es ajeno a lo ocurrido.

En su escrito, la Hermandad insiste en un punto que considera clave: el Consistorio no organiza ni gestiona la feria. Según explica, el Ayuntamiento únicamente cede los terrenos a la Hermandad para que esta pueda desarrollar la feria, y es la propia Hermandad la que, a su vez, ha encomendado la organización del recinto a una empresa adjudicataria mediante contrato.

La aclaración llega después de que el conflicto haya ido subiendo de tono en los últimos días, con acusaciones cruzadas entre los responsables de la nueva empresa gestora y un grupo de feriantes que rechaza trabajar bajo ese modelo. La Hermandad, como entidad organizadora, defiende que tiene libertad y legitimidad para elegir a la empresa encargada de gestionar la feria, siempre, recalca, buscando “el interés general, el buen funcionamiento del recinto y el beneficio para vecinos, visitantes y participantes”.

La Hermandad defiende las mejoras previstas para la feria

En el comunicado, la Hermandad explica que la decisión de contar con una empresa adjudicataria se tomó tras valorar distintas propuestas y con el objetivo de mejorar el desarrollo de la feria. Entre las novedades previstas, la entidad destaca varias medidas relacionadas con la seguridad, el descanso, la accesibilidad y la convivencia dentro del recinto.

Una de las principales mejoras será la implantación de un sistema de unificación y control acústico, con un único canal de sonido y un máximo de 88 decibelios. Este sistema permitirá, además, disponer de un canal para avisos de emergencia.

La Hermandad también subraya una medida de especial sensibilidad social: el corte total de sonido y micrófonos en determinados horarios para favorecer la presencia de personas con autismo y facilitar que puedan disfrutar del entorno de la feria con menos estímulos sonoros.

A ello se suman otros servicios previstos, como aseos con limpieza y vigilancia en la zona de atracciones, taquillas con consigna y cargador de móvil, además de una zona de descanso con sombra, bancos y una fuente gratuita de agua filtrada.

“No se han impuesto condiciones abusivas”

Uno de los puntos más delicados del conflicto está en las condiciones económicas que tendrían que asumir los feriantes. Sobre este asunto, la Hermandad niega haber impuesto nuevas condiciones abusivas o haber actuado contra los intereses de los profesionales que tradicionalmente han montado en la Feria de San Isidro.

La entidad asegura que en el contrato firmado se recoge el respeto a los feriantes que han participado otros años, manteniendo los espacios que venían ocupando “sin distinción alguna y sin perjuicio para ellos”.

En cuanto a la tasa que deben abonar, la Hermandad señala que, según la empresa adjudicataria, es la misma que se venía pagando en años anteriores. La diferencia, en este caso, está en que el pago debe realizarse a la empresa encargada de la gestión, al ser la responsable actual de la organización del recinto.

Con esta aclaración, la Hermandad sale al paso de uno de los principales argumentos expuestos por los feriantes durante la noche de tensión en el ferial, cuando aseguraron que no querían trabajar con una empresa externa por miedo a que el nuevo modelo acabara encareciendo sus costes y obligándoles después a subir el precio de las atracciones.

La Hermandad se desmarca de las diferencias entre feriantes y empresa

La entidad también marca distancia con las diferencias que puedan existir entre los feriantes y la empresa gestora. En su comunicado, sostiene que es “totalmente ajena” a cualquier desacuerdo o situación entre ambas partes, al entender que esas cuestiones pertenecen exclusivamente a su ámbito.

Eso sí, la Hermandad recuerda que existe un contrato firmado y en vigor, por lo que no puede actuar al margen de ese acuerdo ni asumir competencias que corresponden a la empresa adjudicataria.

El mensaje llega en un momento especialmente sensible, con el montaje de la feria pendiente y con los feriantes reclamando una solución inmediata. La entidad reconoce la preocupación que pueda existir, pero pide evitar mensajes que puedan generar confusión o perjudicar la imagen de la propia Hermandad, del Ayuntamiento y de una celebración muy arraigada en Estepona.

Llamamiento a la calma para salvar la feria

La Hermandad concluye su comunicado con un llamamiento a la responsabilidad. Su deseo, afirma, es que la Feria de San Isidro pueda desarrollarse con normalidad, respeto y unión, como ha ocurrido tradicionalmente en torno a la celebración del patrón de Estepona.

Por ello, pide diálogo y serenidad a todas las partes implicadas en un conflicto que mantiene en vilo el arranque de la feria. La entidad insiste en que sigue trabajando “con ilusión” para que los vecinos puedan disfrutar de unos días de convivencia, tradición y devoción en honor a San Isidro Labrador.

Mientras tanto, el futuro inmediato de la feria sigue pendiente de que empresa gestora y feriantes encuentren una salida al bloqueo. La Hermandad ya ha dejado clara su postura: el Ayuntamiento no es parte del conflicto, el contrato con la empresa sigue vigente y, según sostiene, las condiciones para los feriantes respetan lo que ya venía aplicándose en años anteriores.