“Si nos vamos, no volvemos”: la Feria de San Isidro de Estepona, en el aire tras una noche de máxima tensión

Decenas de camiones quedaron a las puertas del recinto ferial en una noche marcada por los nervios, las negociaciones y las versiones enfrentadas

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Imagen de un feriante discutiendo con una de las responsables de la empresa gestora.
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Lo que debía ser el inicio habitual del montaje de la Feria de San Isidro de Estepona 2026 acabó convertido en una escena inédita a las puertas del recinto ferial: camiones estacionados en la avenida, familias feriantes esperando dentro de sus vehículos, agentes de la Policía Local y de la Policía Nacional mediando durante horas y una frase repetida por varios de los profesionales desplazados hasta la ciudad: “De aquí no nos movemos”.

Todo estalló después de varios días de cruce de acusaciones entre la nueva empresa encargada de gestionar el recinto ferial y un amplio grupo de feriantes que rechaza trabajar bajo ese modelo. La Hermandad de San Isidro, como entidad organizadora de la feria, contrató este año a una nueva empresa para gestionar el recinto.

El desencuentro se produce dentro del propio ámbito feriante y empresarial vinculado al montaje de la feria. Por un lado, la empresa contratada por la Hermandad denuncia presuntas amenazas, coacciones y presiones para impedir que pueda desarrollar su trabajo. Por otro, los feriantes niegan esas acusaciones, aseguran que no quieren ser gestionados por una empresa externa y piden que la relación económica y organizativa se mantenga directamente con la Hermandad o con una asociación del propio sector.

La versión de la nueva empresa gestora

Los responsables de la empresa, defendieron en una entrevista con Área que fueron contratados por la Hermandad tras presentar un proyecto con mejoras para el recinto ferial, especialmente en aspectos como el sonido, la organización técnica y los servicios.

Según su versión, el problema comenzó cuando se hizo público que serían ellos quienes asumirían la gestión del recinto. A partir de ese momento, aseguran que empezaron a recibir presiones por parte del anterior gestor y de una tercera persona vinculada al mundo de las ferias.

La empresa sostiene que el objetivo de esas presiones sería forzar a la Hermandad a retirar el contrato y devolver la gestión a otras manos. También afirma que algunos feriantes habrían sido advertidos de posibles consecuencias en otras ferias si decidían montar en Estepona bajo la nueva gestión.

Sus responsables niegan que pretendan perjudicar económicamente a los feriantes. Al contrario, aseguran que se les han mantenido los mismos precios, los mismos espacios y las mismas condiciones de años anteriores. Según explicaron, la nueva gestión asumiría además más gastos técnicos y de servicios que en ediciones previas, sin que eso supusiera un aumento directo para los profesionales.

La empresa también afirma haber denunciado los hechos ante las autoridades. La Policía Nacional está al tanto de las denuncias por presuntas coacciones y amenazas que se habrían producido en torno a este conflicto.

Los feriantes niegan las acusaciones y acusan a la empresa de mentir

Después de la publicación de esa primera versión, varios feriantes se pusieron en contacto con Área para ofrecer su relato. Su postura es frontalmente opuesta: niegan que exista una campaña de amenazas dirigida contra la nueva empresa y sostienen que el rechazo es compartido por la mayoría del gremio que acude tradicionalmente a la Feria de San Isidro.

Según explicaron durante la noche en el recinto a nuestra compañera Desirée Macías, no quieren trabajar con una empresa externa porque temen que el nuevo modelo les obligue a asumir costes más altos. Aseguran que, si esos gastos aumentan, acabarían repercutiendo en el precio de las atracciones y de los tickets, algo que, según defienden, perjudicaría tanto a ellos como a las familias que acuden a la feria.

Queremos que nos gestione la Hermandad o nuestra asociación de feriantes”, explicó uno de los portavoces improvisados durante la concentración. Los feriantes insisten en que no se niegan a montar por capricho, sino porque consideran que el nuevo modelo puede afectar directamente a su forma de trabajar.

También aseguran que muchos llevan décadas acudiendo a Estepona y que nunca se había vivido una situación similar. Algunos hablaron de más de 80 familias desplazadas, cerca de un centenar de feriantes y numerosos camiones preparados para entrar al recinto.

Camiones en la puerta y una noche de máxima tensión

El momento más delicado se produjo cuando los feriantes intentaron acceder al recinto ferial con sus camiones. Solo querían entrar para aparcar, descansar y pasar la noche dentro del recinto, ya que muchos viajan con sus familias y viven durante la temporada en caravanas y vehículos adaptados.

La entrada, sin embargo, no se produjo. Los responsables de la empresa gestora se encontraban en la zona y la Policía intervino para evitar que la situación fuese a más. Los feriantes aseguraban que no se moverían hasta que se les permitiera pasar. La Policía les trasladó que, sin autorización, no podían acceder al recinto ni mantener los camiones ocupando la vía pública.

Durante varias horas se vivieron momentos de tensión, discusiones y reproches entre las partes. Algunos feriantes advirtieron de que, si se les obligaba a marcharse, no volverían y la ciudad podría quedarse sin feria. “Si nos echan de aquí, ya no hay feria”.

La situación obligó a una intervención constante de la Policía Local y la Policía Nacional, que actuaron como mediadores en un escenario complicado, con los ánimos muy elevados y con decenas de personas concentradas junto a los camiones. Su actuación fue clave para rebajar la tensión, evitar enfrentamientos mayores y mantener el control de una noche especialmente delicada, algo que no era fácil y por lo que hay que felicitar a los agentes.

La Hermandad, organizadora de la feria

Uno de los puntos centrales del conflicto es quién tiene la capacidad de decidir sobre la gestión del recinto. La Hermandad de San Isidro es la entidad organizadora de la feria y fue quien formalizó el acuerdo con la nueva empresa gestora.

La empresa contratada defiende que ese acuerdo es válido y que debe respetarse. Los feriantes, en cambio, piden que la Hermandad reconsidere la decisión y permita otro modelo de gestión, ya sea directamente con la propia Hermandad o a través de asociaciones del sector.

El Ayuntamiento de Estepona no tiene competencias en la organización ni de la contratación de la empresa gestora. Según la información trasladada por todas las partes, el conflicto se concentra en la relación entre la Hermandad, la empresa contratada y los feriantes que rechazan el nuevo sistema.

Una feria pendiente de una solución urgente

La Feria de San Isidro está prevista para comenzar en cuestión de días y el margen para montar el recinto se estrecha. Los feriantes aseguran que necesitan acceder cuanto antes para instalar atracciones, casetas y puestos. Si el bloqueo se prolonga, advierten de que el montaje podría ser inviable.

La empresa gestora mantiene que la feria sigue adelante bajo el contrato firmado con la Hermandad. Los feriantes, por su parte, insisten en que no montarán si se les obliga a trabajar bajo una gestión que rechazan.

De momento, la Feria de San Isidro de Estepona 2026 sigue marcada por las versiones enfrentadas. La empresa habla de presiones, amenazas y coacciones denunciadas ante la Policía Nacional. Los feriantes lo niegan, acusan a la empresa de mentir y defienden que su protesta responde al temor a un modelo que consideran perjudicial para su economía y para el público.

La solución pasa ahora por una negociación que permita desbloquear el montaje sin que la tensión vuelva a trasladarse a la puerta del recinto ferial. Mientras tanto, la imagen de los camiones parados junto al recinto resume el momento que vive la feria: todo preparado para empezar, pero todavía sin acuerdo.