Hasta el periódico de referencia por excelencia en Estados Unidos, The New York Times, ha tenido que publicar un artículo negando que la lejía o el detergente puedan combatir el coronavirus tras las declaraciones del presidente del país, Donald Trump, quien sugirió que las inyecciones con desinfectante podrían ser un tratamiento contra el Covid-19, algo que ha generado una fuerte polémica y rechazo entre la comunidad médica en EE.UU. y que se ve que ha calado hondo en más de 100 personas que han seguido sus recomendaciones y han acabado ingresadas en el hospital.
Las autoridades sanitarias de Nueva York se han unido este viernes a las voces que han mostrado su rechazo a las sugerencias del presidente de EEUU. «Bajo ninguna circunstancia los desinfectantes o productos de limpieza deben ser usados para tratar o prevenir el COVID-19», advirtió en un tuit el Departamento de Salud del estado de Nueva York, ante las declaraciones de Trump quien afirmó que el desinfectante podría inyectarse para acabar con el virus.
Las declaraciones del mandatario han provocado una reacción en cadena de los responsables del cuidado médico de millones de estadounidenses, de médicos e incluso del fabricante de uno de los principales desinfectantes usados en millones de hogares, sobre todo, durante el azote de la pandemia.



