Las lágrimas, además de ser un reflejo emocional, desempeñan un papel esencial en la salud ocular. Lubrican los ojos, los protegen frente a infecciones y eliminan partículas externas. Sin embargo, una obstrucción del conducto lagrimal puede comprometer estas funciones, afectando la calidad de vida de los pacientes.
Según la doctora Concepción Aránguez, especialista del servicio de Oftalmología del Hospital Quirónsalud Marbella, las causas de esta obstrucción pueden incluir infecciones como la dacriocistitis, obstrucciones congénitas, traumatismos o incluso cambios fisiológicos propios del envejecimiento.

“En los casos de dacriocistitis, el tratamiento inicial suele consistir en antibióticos y antiinflamatorios. Sin embargo, cuando estos no resultan efectivos, se recurre a la cirugía”, explica la especialista.
Entre las técnicas quirúrgicas disponibles, la implantación de tubos de Jones Stop Loss se ha consolidado como la opción más eficaz en casos complejos o cuando otras intervenciones han fracasado. Este procedimiento crea una nueva vía de drenaje para las lágrimas, asegurando resultados duraderos gracias a su sistema de fijación que evita la migración del tubo.
La oftalmóloga destaca que esta técnica presenta múltiples ventajas en comparación con métodos tradicionales:
- Es altamente segura.
- Permanece en su lugar sin necesidad de ajustes posteriores.
- Tiene una alta tasa de éxito quirúrgico.
Además, la intervención se realiza de forma ambulatoria y bajo anestesia general, utilizando un enfoque transconjuntival que elimina la necesidad de incisiones externas.
El procedimiento de conjuntivodacriocistorrinostomía se incluye en las técnicas avanzadas del servicio de Oftalmología del Hospital Quirónsalud Marbella, liderado por el doctor Nabil Ragaei. Esta unidad se especializa en la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades oculares, abarcando desde pacientes jóvenes hasta mayores.



