Estepona ha logrado saldar por completo su deuda municipal. El Ayuntamiento ha culminado el pago de los más de 300 millones de euros heredados de anteriores gobiernos, un hito que convierte al municipio en uno de los pocos grandes ayuntamientos de España en alcanzar la deuda cero. El alcalde, José María García Urbano, ha iniciado esta semana una ronda de reuniones con colectivos vecinales y sociales para informar directamente a la ciudadanía de este hecho histórico y explicar sus repercusiones positivas.
La cancelación de la deuda permitirá al Consistorio afrontar una nueva etapa de bajada de impuestos y mayor capacidad de inversión pública. Desde el equipo de gobierno destacan que este logro económico se ha conseguido sin reducir los servicios, sino todo lo contrario: aumentando la inversión en infraestructuras, equipamientos y proyectos de gran calado para la ciudad.
Un esfuerzo sostenido desde 2011
La teniente de alcalde del Área Económica, Ana Vilaseca, recuerda que en 2011, cuando el actual gobierno accedió a la Alcaldía, el Ayuntamiento acumulaba una deuda de 304 millones de euros, con más de 30 millones en facturas impagadas a proveedores y sin liquidez para pagar las nóminas. Desde entonces, se ha trabajado en un plan de ajuste riguroso, que ha permitido cerrar diez ejercicios consecutivos con superávit.
En 2024, la liquidación presupuestaria arrojó un superávit histórico de 45,63 millones de euros, con una capacidad de financiación de 24 millones. Este escenario ha hecho posible no solo cancelar la deuda bancaria, sino también afrontar sentencias judiciales heredadas de convenios urbanísticos mal ejecutados o impagos a empresas constructoras.
El pasado 9 de mayo, el Consistorio anunció el pago de una deuda de 6,97 millones de euros con la empresa constructora que más contratos recibió durante los años de gobierno socialista. Este importe correspondía a proyectos como la urbanización del Seghers, la Escuela de Policías o la reurbanización del Pabellón del Carmen. Parte de esta deuda había sido abonada en 2012, pero el resto derivó en un proceso judicial que acabó con una condena al Ayuntamiento, obligando al pago de la cantidad pendiente más intereses de demora.
Unos días antes, el 7 de mayo, se confirmó que el Ayuntamiento había finalizado el pago de 2,8 millones de euros correspondientes a la construcción del Parque de Bomberos, adjudicado en 2005. Esta obra estuvo años paralizada por la falta de pago, hasta que una sentencia de 2020 obligó al Consistorio a establecer un plan de pagos hasta 2025, finalmente culminado el pasado abril.
Además, el 5 de mayo, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía condenó al Ayuntamiento al pago de 1,2 millones de euros a una promotora por un convenio urbanístico no ejecutado firmado en 2005, también por el PSOE. El convenio fue declarado nulo por contravenir la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía, pero el dinero nunca fue devuelto y se destinó a gastos corrientes, como el pago de nóminas.
Una ciudad con cuentas saneadas y futuro inversor
El saneamiento de las arcas municipales no solo ha permitido amortizar la deuda, sino también reforzar la inversión pública. Estepona ha aprobado recientemente la incorporación de remanentes por valor de más de 15 millones de euros para acometer proyectos estratégicos como un nuevo plan de asfaltado, mejoras en parques, alumbrado, infraestructuras deportivas y la construcción de una desaladora.
El actual superávit y la estabilidad financiera convierten a Estepona en un referente económico dentro de la provincia de Málaga. La ciudad ya figura entre los municipios que más invierten en equipamientos por habitante, gracias a una política que ha combinado el control del gasto con la ejecución de obras clave como el Hospital de Alta Resolución, el Auditorio Felipe VI o el nuevo Paseo Marítimo.



