La Feria de San Isidro de Estepona se salva. Según ha podido saber Área, las partes han alcanzado un acuerdo después de las últimas horas de tensión y la empresa que había sido contratada para gestionar el recinto ferial ha cedido finalmente a las peticiones de los feriantes.
El acuerdo desbloquea una situación que había dejado la feria en el aire a pocos días de su inicio. La imagen de los camiones parados a las puertas del recinto, los feriantes negándose a marcharse y la Policía Local y Nacional mediando durante horas había encendido todas las alarmas sobre la celebración de una de las citas más queridas del calendario festivo de Estepona.
La clave del acuerdo está en la renuncia de la empresa gestora, Gades Media, a recaudar el dinero. Gades Media había sido contratada por la Hermandad de San Isidro Labrador, entidad organizadora de la feria que, finalmente, será la encargada de recibir el pago de los feriantes. Con ese paso atrás, se abre la vía para que los feriantes puedan montar y la feria pueda celebrarse..
Una noche de tensión que encendió todas las alarmas
El conflicto estalló con fuerza cuando los feriantes intentaron acceder al recinto con sus camiones. Según explicaron a Área sobre el terreno, querían entrar para aparcar, descansar y poder empezar el montaje cuanto antes. Muchos llegaban con sus familias, después de otros eventos, y aseguraban que no tenían dónde quedarse.
La entrada, sin embargo, no fue autorizada en ese momento. Los camiones quedaron en la zona de acceso y la tensión fue subiendo con el paso de las horas. Los feriantes fueron claros desde el primer momento: si no se desbloqueaba la situación, no montarían.
“Si nos echan de aquí, no hay feria”, advirtieron durante la noche.
La Policía Local y la Policía Nacional tuvieron que mediar durante horas en una situación especialmente delicada, con los ánimos muy elevados, decenas de personas concentradas y vehículos pesados en las inmediaciones del recinto. Su intervención fue clave para evitar que el conflicto fuera a más y para mantener la calma en los momentos más complicados.
Dos versiones enfrentadas
Durante los últimos días, la empresa gestora había denunciado presuntas amenazas, coacciones y presiones para impedir que pudiera hacerse cargo de la feria. Sus responsables defendían que habían sido contratados por la Hermandad y que las condiciones para los feriantes se mantenían respecto a años anteriores.
Los feriantes, por su parte, negaron esas acusaciones y sostuvieron que su rechazo respondía al miedo a que el nuevo modelo acabara aumentando sus costes. Su postura era clara: no querían trabajar bajo la gestión de una empresa externa y pedían que la feria fuese gestionada directamente por la Hermandad o por una asociación del propio sector.
Ese pulso mantuvo bloqueado el montaje durante horas y dejó una imagen poco habitual en Estepona: el recinto vacío cuando ya debería empezar a llenarse de atracciones, casetas y puestos.
La Hermandad organiza la feria y el Ayuntamiento queda al margen
La Hermandad de San Isidro Labrador se había pronunciado públicamente para recordar que es la entidad organizadora de la feria y que el Ayuntamiento de Estepona es ajeno a lo ocurrido, ya que únicamente cede los terrenos para su celebración.
La Hermandad defendió también que había actuado dentro de sus competencias al contratar a una empresa para la organización del recinto, al tiempo que pidió tranquilidad, responsabilidad y diálogo para no perjudicar una celebración muy querida en la ciudad.
Con el acuerdo alcanzado, la situación cambia por completo. La renuncia de la empresa gestora permite rebajar la tensión y encarrilar el montaje de la feria.
El montaje, ahora contra el reloj
El desbloqueo llega con el tiempo justo. Los feriantes necesitan margen para instalar atracciones, puestos y casetas, por lo que las próximas horas serán decisivas para que el recinto pueda estar preparado.
La noticia, en cualquier caso, supone un alivio para Estepona. Después de una noche de incertidumbre, discusiones y camiones parados en la entrada, la feria sigue adelante.
Habrá Feria de San Isidro. Y, tras el acuerdo alcanzado, el foco vuelve ahora a lo que nunca debió perderse del todo: que el recinto se monte, que los feriantes puedan trabajar y que Estepona disfrute de sus días grandes en honor a San Isidro Labrador.



