Para muchos malagueños, el parque Tivoli representa no solo un lugar de entretenimiento, sino un espacio donde se han tejido recuerdos imborrables: primeras montañas rusas, risas compartidas con amigos y familiares, y la magia de las luces nocturnas. Desde padres que llevaban a sus hijos hasta abuelos que compartían historias de su infancia, Tivoli se ha convertido en un símbolo de nostalgia, un testimonio del paso del tiempo y de la importancia de mantener vivas las tradiciones que unen a las generaciones.
Cientos de ciudadanos, desde abuelos hasta niños, se dieron cita este domingo en la escalinata del emblemático parque de atracciones Tivoli, ubicado en Benalmádena. Al grito de «¡sí se puede!» , todos reclamaron la reapertura de un lugar que ha sido parte de la memoria durante generaciones.
La protesta, reunió a personas de todas las edades, demostrando el profundo lazo emocional que Tivoli ha creado a lo largo de los años. Juan Carmona, un ex trabajador del parque, destacó la presencia de participantes de hasta 98 años: «Hoy aquí hay historia viva. Todos queremos que nuestros nietos vivan las mismas experiencias que nosotros disfrutamos», expresó.
Los ex trabajadores del parque no solo pidieron la reapertura, sino que también mostraron su compromiso continuo con el espacio, organizando donaciones de productos de limpieza y alimentos para los animales que aún siguen en el parque. «No está abandonado, seguimos trabajando y cuidando de este lugar», afirmaron, mostrando la dedicación de quienes han hecho de Tivoli su hogar durante tantos años.
Por su parte, Juan Manuel, un ex trabajador que dedicó 35 años de su vida al parque, lamentó su cierre: «Es penoso que un lugar que ha traído alegría y reconocimiento a nuestro pueblo esté cerrado. Tivoli es parte de nuestra identidad», concluyó mientras su hija Rocío, visiblemente emocionada, añadió: «Para mí, Tivoli representa mi infancia. Lo único que queremos es volver a vivir esos momentos».
La concentración no solo fue un acto de protesta, sino un encuentro de recuerdos y esperanzas. Los ciudadanos de Málaga continúan unidos en su lucha por la reapertura de Tivoli, un espacio que no solo ha sido un parque de atracciones, sino un verdadero lugar de recuerdos compartidos. La expectativa es clara: que las generaciones futuras puedan disfrutar de la misma magia que ha marcado la infancia de tantos.



