Un peluquero de Fuengirola ha sido condenado a un año y ocho meses de prisión por abusar sexualmente de cinco de sus empleadas, aprovechando su situación de vulnerabilidad. La sentencia, dictada por conformidad, también incluyó cuantiosas indemnizaciones económicas a las víctimas. Sin embargo, al tratarse de hechos ocurridos antes de la entrada en vigor de la Ley del ‘solo sí es sí’, no se calificaron como agresiones sexuales.
Según la resolución del Juzgado de Instrucción número 2 de Fuengirola, a la que ha tenido acceso El Confidencial, el acusado, identificado como F.A.S.A., realizaba tocamientos no consentidos a sus empleadas en la oficina donde las citaba con el pretexto de realizar pagos en metálico. Además, utilizaba su posición de poder para hostigar a aquellas que se resistían a sus abusos, sometiéndolas a traslados forzosos, cambios de turno o reducción de su carga de trabajo.
Las víctimas, por miedo a perder su empleo y debido a su precaria situación económica, guardaron silencio durante años. No fue hasta que una nueva empleada decidió denunciar el 11 de noviembre de 2021 cuando el caso salió a la luz, animando a las demás afectadas a seguir el mismo camino.
Tras la denuncia, la Policía Nacional inició una investigación que reveló que el peluquero tenía antecedentes por hechos similares. Finalmente, se concluyó que había cometido cinco delitos de abusos sexuales, conforme al artículo 181 del Código Penal vigente en el momento de los hechos.
Durante la fase de instrucción, el acusado alcanzó un acuerdo con la Fiscalía y las víctimas, lo que permitió reducir la pena inicial de dos años y seis meses de prisión a un año y ocho meses. Esta rebaja se debió a la aplicación de la atenuante de reparación del daño, ya que el procesado comenzó a pagar de inmediato las indemnizaciones establecidas en la sentencia.
La resolución, fechada el 16 de febrero de 2024, fijó compensaciones económicas de 25.000 euros para cuatro víctimas y 30.000 euros para la quinta. El acusado realizó los pagos de forma progresiva, completándolos en diciembre de 2023.
Aunque la sentencia estableció una condena de prisión, la ejecución de la pena quedó suspendida con la condición de que el peluquero no delinca durante un periodo de cuatro años y haya abonado la totalidad de las indemnizaciones, lo que ya ha cumplido. Ahora, su libertad dependerá de que no reincida en delitos similares.



