Puedes ver el reportaje completo realizado por Desirée Macías a través del siguiente enlace: https://fb.watch/z9Y1SU7G69/
Hay aulas que enseñan con libros… y hay otras que enseñan con la vida. En el IES Marta Alborán, en pleno corazón de Estepona, existe una de esas aulas donde cada día se respira algo más que aprendizaje: se cultiva la dignidad, la inclusión y el cariño. Hablamos del aula específica, que este curso ha puesto en marcha el “Proyecto Estepona”, una iniciativa tan sencilla como poderosa: enseñar saliendo al mundo real.
Aprender pisando las calles de su ciudad
En este proyecto, el aula se expande más allá de las paredes del instituto. Los alumnos recorren Estepona para conocer su historia, su gente y sus servicios. Han visitado las rutas de murales, la comisaría, parques, playas y, entre las visitas más especiales, la radio televisión local, donde Pablo nos confesó su sueño: ser periodista, dijo con una sonrisa tímida, mientras sostenía con seguridad un micrófono que parecía hecho a su medida.

Cada salida es una oportunidad para vivir el aprendizaje de forma real, para mirar con curiosidad y descubrir que su entorno también les pertenece. Es una experiencia donde el currículo adaptado cobra vida.
Dentro del aula, también se trabaja con el corazón. De la mano del profesor Juan Carlos Moreno, los alumnos participan en la creación de llaveros personalizados, trabajos que unen la psicomotricidad fina con la creatividad, la concentración y el orgullo del trabajo hecho con esfuerzo. Cada pieza es única, como cada uno de los chicos y chicas que la elaboran.

“Empezamos con pequeñas cositas, y poco a poco, ellos mismos nos han empujado a hacer más”, cuenta el profesor. El objetivo es que participen en cada paso posible, reforzando su autonomía, autoestima y sentido de pertenencia.
Una cocina, una herramienta de vida
Pero si algo ha marcado un antes y un después en este aula, es su nuevo rincón favorito: una cocina completa, instalada dentro del aula, donde los alumnos aprenden a cocinar, planificar menús, organizar utensilios… y algo más importante: a cuidarse y a compartir.
Este taller no solo enseña recetas; enseña a vivir con autonomía, a trabajar en equipo y a descubrir que también son capaces de hacerlo.
Una comunidad que cree en ellos
Detrás de todo esto hay un equipo humano que cree profundamente en lo que hace. Uno de los profesores, que fue alumno del propio centro, confesaba emocionado: “Volver como docente al lugar donde crecí es un sueño cumplido”. Junto a las monitoras Ana y Caridad, han creado un entorno en el que cada alumno encuentra su lugar y cada pequeño logro se celebra como una gran victoria.
El aula específica del IES Marta Alborán no es solo un lugar de paso. Es una escuela de vida, donde se aprende despacio, con calma, con manos que ayudan y miradas que acompañan.
Cómo apoyar este proyecto
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo visitando el aula o acercándose a uno de los eventos que organizan, como el que se celebrará mañana. Allí habrá un stand con productos hechos por los propios alumnos, como homenaje a Pablo, que cumple 21 años y es ya todo un veterano.
Además, se puede contactar con el centro por correo electrónico o teléfono para apoyar este proyecto que demuestra que, cuando hay voluntad y cariño, la educación puede realmente transformar vidas.



