Enero suma 2.400 parados en Málaga, pero mantiene su mejor cifra interanual desde 2008

La provincia cuenta con 13.680 parados menos que hace un año

Servicio Andaluz Empleo
Un hombre consulta una lista en el SAE.

El mes de enero de 2025 ha registrado un incremento de 2.412 personas desempleadas en Málaga, elevando la cifra total a 121.486 parados. A pesar de este aumento, la provincia mantiene una tendencia positiva en la comparativa interanual, con 13.680 desempleados menos que hace un año. Este dato marca el nivel de paro más bajo para un mes de enero desde 2008.

El sector Servicios ha sido el más perjudicado, con un aumento de 2.544 parados, reflejando el fin de la campaña navideña. Otros sectores, como la Industria (+102 parados) y la Agricultura (+91 parados), también han experimentado incrementos, aunque de menor impacto. En contraste, el sector de la Construcción ha mostrado una tendencia opuesta, reduciendo el desempleo en 352 personas.

El número de cotizantes a la Seguridad Social en Málaga se ha situado en 703.752 trabajadores, lo que supone 10.493 afiliados menos que en diciembre de 2024. Sin embargo, la comparación interanual vuelve a mostrar una evolución positiva, con 23.682 trabajadores más que hace un año.

Desde la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM) han valorado estos datos dentro de la tendencia habitual de cada mes de enero, donde el empleo se resiente tras la temporada navideña. La vicepresidenta ejecutiva y secretaria general de CEM, Natalia Sánchez, ha destacado que «la clave está en la comparativa interanual», ya que Málaga sigue reduciendo su tasa de paro y aumentando el número de cotizantes.

No obstante, Sánchez ha advertido sobre la incertidumbre económica que afecta tanto a nivel global como nacional. Entre los factores que podrían impactar en el empleo en Málaga, ha señalado:

  • Las acciones arancelarias y su impacto en el comercio.
  • El estancamiento económico en Europa, que puede frenar el crecimiento.
  • La falta de competitividad en España, lo que podría desincentivar la inversión.

A pesar de los buenos resultados en 2024, CEM subraya que España sigue arrastrando problemas estructurales que podrían afectar su crecimiento a medio y largo plazo. Entre los principales obstáculos mencionados están:

  • Déficit de productividad.
  • Reducido tamaño de las empresas.
  • Falta de inversión en sectores estratégicos.
  • Inseguridad jurídica, que desincentiva la actividad económica.

Además, desde CEM alertan sobre el impacto de políticas que aumentan la presión sobre las empresas, como la subida de impuestos, el aumento de los costes laborales y sociales, o la reducción de la jornada laboral sin consenso.