Hace unos días, el alcalde de Estepona hacía balance del año 2020, destacando algunos proyectos realizados durante el último año, a lo que los socialistas han respondido. La portavoz del grupo municipal socialista, Emma Molina, ha lamentado que el equipo de gobierno del PP «haya antepuesto la propaganda y los intereses partidistas a la salud y a dar respuesta a las necesidades básicas de los vecinos«.
«El PP de Estepona sigue sin tener clara la dimensión real de esta pandemia, y mantiene su gestión basada en la imagen y el autobombo», ha señalado Molina negando, tal y como reitera el alcalde, José María García Urbano, se haya puesto a disposición de los ciudadanos «ayudas de emergencia social ilimitadas».
«Era el momento para que la administración más cercana al ciudadano respondiera a sus demandas, y no lo ha hecho. Que los presupuestos de 2021, que deben hacer frente a la grave crisis generada por la pandemia, hubiesen dado más cobertura a las familias que lo están pasando tan mal, pero no lo han reflejado».
Emma Molina
Por otra parte, han mencionado el Hospital de Estepona, aún cerrado. Según los socialistas, tampoco han sabido gestionar el aspecto sanitario y el Ayuntamiento no tiene intenciones de exigir a la Junta la puesta en marcha del centro sanitario: «Se ha limitado a excusar los continuos retrasos en la apertura del centro, que a día de hoy sigue sin estar abierto».
Desde el PSOE se han propuesto actuaciones como un plan para el rescate de pymes y autónomos, la creación de un vivero de empresas, el aumento de las partidas de bienestar social, la recuperación de los planes de empleo, diversificar la oferta turística, que han sido todas ellas rechazadas por el PP. «García Urbano, incluso en la peor crisis sufrida en el municipio, sigue actuando de forma partidista repudiando medidas que realmente son vitales para la recuperación de la ciudad», ha señalado la portavoz.
«Como siempre José María García Urbano ha dirigido todos sus esfuerzos a revitalizar la construcción en el municipio. Presume de que se han movilizado 80 millones de euros para obra pública, pero ha olvidado a los vecinos más vulnerables. Está muy bien que el municipio impulse el sector de la construcción con proyectos municipales; pero en una situación tan anómala como la vivida, habría que haber mirado más a las personas y menos al ladrillo».
Emma Molina



