Se han instalado placas fotovoltaicas en tres de los depósitos de agua de Estepona para contiinuar reduciendo el consumo de energía eléctrica en la ciudad. Así lo acaba de anunciar el teniente alcalde del área de Control Externo y Servicios, Blas Ruzafa.
Estos dispositivos, que se han colocado por parte de la concesionaria del servicio de agua Hidralia en los depósitos de Cancelada, Buenas Noches y Valle Romano, permitirán ahorrar 44.198 kilovatios cada año, lo que supondrá que se dejen de emitir más de 23 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera.
La empresa se ha comprometido con la producción de energía verde y ha apostado por usar los recursos solares para fomentar el autoconsumo energético.
Las placas de los depósitos de Cancelada y Buenas Noches supondrán un ahorro energético anual de 12.054 kilovatios cada año y una reducción de emisiones de CO2 de 6,3 toneladas anuales en cada uno de ellos. En cuanto a Valle Romano, que es el de mayor envergadura, se reducirá el consumo eléctrico en 20.000 kilovatios al año, lo que evitará que se emitan anualmente 10, 4 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera.
Además de esta actuación para mejorar la calidad del aire, Hidralia ha adoptado otras medidas como la incorporación de cinco vehículos híbridos a su flota.
Otros proyectos de eficiencia energética
El Consistorio ha finalizado recientemente el Plan de Eficiencia Energética puesto en marcha en el estadio de fútbol municipal Francisco Muñoz Pérez, en el pabellón cubierto El Carmen y en el centro cultural Padre Manuel, una de las actuaciones medioambientales más importantes que se han desarrollado en la ciudad en los últimos años, ya que ha conseguido que estas tres instalaciones municipales continúen funcionando con un consumo menor de energía y con la emisión de menos contaminación. Así lo ha afirmado Ruzafa, al mismo tiempo que ha concretado que se han dejado de emitir 127,83 toneladas de CO2/eq a la atmósfera cada año. Esta intervención en estos tres inmuebles supondrá un ahorro energético de más de 300.000 vatios cada año, lo que implicará también que el Ayuntamiento reduzca la factura de la luz en más de 36.777 euros anuales.
También, se ejecutó una actuación similar en el pabellón deportivo de La Lobilla, donde se instaló un sistema de luces led con potencia inferior al anterior sistema de lámpara incandescente pero con una iluminación equivalente. Con ello, se permitió que ese equipamiento deportivo dejara de emitir cada año más de 15 toneladas de CO2/eq a la atmósfera, además de reducir el consumo de electricidad en más de 40.000 vatios, lo que supone un ahorro de más de 8.000 euros anuales.
Además, se renovó también el alumbrado público en el casco urbano tras sustituir las antiguas luminarias por otras tipo LED. Con esta medida, se ha conseguido un ahorro anual de 160.000 euros en consumo eléctrico, ya que la potencia del nuevo alumbrado disminuyó en un 34,50 por ciento con respecto a la que existía.



