Un importante dispositivo de seguridad desplegado en los Acantilados de Maro-Cerro Gordo, Nerja, ha culminado con el desalojo de un centenar de autocaravanas y más de 30 tiendas de campaña. La intervención, que ha sido llevada a cabo por agentes de Medio Ambiente, la Guardia Civil y la Policía Local de Nerja, ha resultado en la detención de dos personas acusadas de resistencia a la autoridad, así como en la retirada de cinco vehículos con el apoyo de una grúa.
El operativo, que se enmarca dentro de las acciones de colaboración entre las distintas fuerzas de seguridad y la administración autonómica, tenía como objetivo frenar la actividad campista ilegal en este paraje natural de gran valor medioambiental. Los Agentes de Medio Ambiente de la Delegación territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, en coordinación con la Policía Local de Nerja y la Guardia Civil, llevaron a cabo un control exhaustivo de la actividad de acampada, concluyendo con el desalojo de vehículos y personas acampadas, que fueron denunciadas por infringir la normativa de protección del medio ambiente.
Tras la retirada de los vehículos, el Ayuntamiento de Nerja realizó labores de limpieza en la zona, asegurando que el entorno quedara libre de residuos. Además, el dispositivo de seguridad contó con la presencia de más de 14 patrullas, incluidas las de Agentes de Medio Ambiente y la Guardia Civil, quienes trabajaron en la vigilancia de la actividad campista en el área. En la operación también participó una grúa para trasladar cinco de los vehículos más complicados de mover.
Este operativo se suma a un conjunto de actuaciones anteriores contra el campismo ilegal en la zona, un problema recurrente que ha provocado importantes impactos ambientales y ha derivado en situaciones de orden público. En marzo de 2024, otro dispositivo conjunto permitió la retirada de más de 60 autocaravanas en la zona de la playa de Las Alberquillas y el Molino de Papel, donde se desmantelaron asentamientos ilegales.
La Junta de Andalucía también intensifica su control en otras áreas, como la pesca ilegal, el uso no autorizado de motos de agua y fondeos fuera de zonas permitidas. Estas medidas son parte de una estrategia más amplia de conservación de los espacios naturales protegidos en la provincia de Málaga.



