En la tarde del pasado martes 26 de noviembre, sobre las 20:00 horas, la Policía Local de Estepona protagonizó una destacada intervención que evitó un posible desenlace trágico en la Avenida de los Reales. Un hombre, en evidente estado de agitación y portando un cuchillo de grandes dimensiones, generó el pánico entre los transeúntes al amenazar tanto a ciudadanos como a los propios agentes que acudieron al lugar.
La primera patrulla desplazada intentó negociar y calmar al individuo, quien no solo se negó a deponer su actitud, sino que también amenazó a los agentes con el arma y expresó su intención de matarlos. Ante la gravedad de la situación, se solicitó refuerzo policial, y dos patrullas adicionales acudieron al lugar.
El hombre, lejos de cooperar, emprendió la huida a pie, desatando el caos entre los viandantes. La persecución concluyó en un callejón sin salida al final de una escalinata, donde el individuo fue acorralado. Durante varios minutos de máxima tensión, el hombre lanzó objetos contundentes contra los agentes, quienes finalmente lograron reducirlo sin causarle lesiones.
Tras la detención, el hombre fue trasladado a un centro de salud, donde los médicos determinaron que padece una enfermedad mental y había interrumpido su tratamiento, lo que, sumado a un posible consumo de sustancias estupefacientes, pudo agravar su conducta. Posteriormente, y bajo custodia policial, fue trasladado al Hospital Costa del Sol por prescripción médica.



