Detenidas 11 personas tras desmantelar una red de trata de seres humanos con fines de explotación sexual

Las víctimas eran obligadas a prostituirse en clubes de alterne y en la vía pública para pagar la deuda contraída de 50.000 euros

Detenidas 11 personas tras desmantelar una red de trata de seres humanos con fines de explotación sexual - 1900x982 ik5asiqng menores de edad principales victimas de trata de personas en 2020

La Policía Nacional han desarticulado una organización dedicada, presuntamente, a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. Han sido detenidas 11 personas que formaban una red que operaba en España y Reino Unido, además de contar con una fuerte estructura y un claro reparto de funciones.

Las víctimas eran obligadas a prostituirse en clubes de alterne y en la vía pública para pagar la deuda contraída de 50.000 euros. Los arrestos se han llevado a cabo en Madrid, Almería, Las Palmas y Málaga, donde se han realizado también la entrada y registro de una vivienda donde se incautó diversa documentación, equipos informáticos, teléfonos móviles, tablets, soportes físicos de memoria externa y 8.000 euros en efectivo.

La investigación se inició tras la denuncia de una víctima de trata, quien manifestó a los agentes que había sido captada y explotada sexualmente por la organización delictiva, informando que se encontraban asentados en diversas ciudades de España y en Reino Unido.

Deuda de 50.000 euros

Eran 11 personas las que mantenían estrecho contacto con otras desde Nigeria donde se encargaban de captar a mujeres jóvenes de los estratos más deprimidos del país. Contactaban con los familiares de las víctimas haciéndoles falsas promesas de que ellas tendrían mayor bienestar en España para que les autorizaran los viajes. Antes de ser trasladadas a nuestro país, eran sometidos al juramento vudú-juju donde se comprometían a pagar la deuda y a no denunciar a sus explotadores.

Empleaban documentación falsificada y un visado apto para viajar a Europa y, en otras ocasiones, el traslado era terrestre y aéreo hasta Marruecos para después coger un barco con destino a España de manera clandestina.

Una vez en nuestro país, les retiraban el pasaporte y les comunicaban que la deuda que habían contraído era de 50.000 euros, siendo trasladadas hasta los clubes de alterne donde iban a ejercer la prostitución. En ocasiones eran prostituidas en la vía pública, controlándolas constantemente para impedir que se fugasen. Para evitar ser expulsadas del territorio, eran obligadas a solicitar asilo y refugio e instruidas en la forma de comportarse para que se lo concedieran.