El Juzgado de Instrucción número 11 de Málaga tomó declaración este miércoles a once afectados por las supuestas estafas cometidas por un dentista de 59 años y su pareja, de 55, quienes fueron detenidos el pasado noviembre por la Policía Nacional. Las denuncias señalan que los pacientes abonaron tratamientos odontológicos que nunca llegaron a recibir, mientras que otros quedaron inacabados.
Los detenidos, que fueron puestos en libertad con cargos, están citados nuevamente este viernes en calidad de investigados. Inicialmente, las autoridades estimaron el número de víctimas en una decena, pero el flujo de denuncias ha continuado, alcanzando una cantidad defraudada superior a 220.000 euros, según uno de los denunciantes.
La clínica dental, ubicada en el centro de Málaga, permanece cerrada temporalmente. Los pacientes afectados relataron que al acudir al establecimiento lo encontraron clausurado, y las llamadas realizadas al teléfono de contacto no fueron respondidas, pese a haber abonado previamente los tratamientos, en muchos casos en efectivo.
Durante la investigación, los agentes detectaron que una empleada de la clínica realizaba funciones para las que no estaba contratada. Además, el dentista principal cuenta con antecedentes por hechos similares. Según los testimonios de las víctimas, el odontólogo no solo realizaba las intervenciones, sino que también elaboraba los presupuestos y exigía el pago anticipado.
Las víctimas que comparecieron ante el juez ratificaron sus denuncias y recibieron el ofrecimiento de emprender acciones legales contra los investigados. Las autoridades siguen analizando las pruebas y testimonios para esclarecer el alcance de los presuntos delitos de estafa y contra los derechos de los trabajadores.
La Policía Nacional continúa con la investigación mientras más afectados se suman a la lista de denunciantes, agravando las acusaciones contra el odontólogo y su pareja.



