El CSIF vuelve a arremeter contra el alcalde de Estepona. En este caso, afirman que José María García Urbano se parece cada día más a «aquellos otros alcaldes presuntuosos, egocéntricos y déspotas que dejaron huella en Estepona por convertir el Ayuntamiento en su Cortijo Andaluz» y lo comparan con Jesús Gil. Según el sindicato, el alcalde ha vuelto a tener «un nuevo episodio de generosidad hacia sus colaboradores» tras abonar 6.000 euros de productividad para los jefes de la Policía Local en la nómina del mes pasado y «varios miles de euros» para otros mandos policiales, subida de sueldo para el secretario municipal y para el tesorero, «y otros 6.000 euros de premio para el interventor municipal, además de los 55 mil euros de la jefe del gabinete de propaganda, otros tantos miles para su nutrido equipo de publicidad y cosmética personal y los 45.000 anuales para la hija del jefe policial, Alfredo Torres»: «Solo le falta a Don José María García Urbano que alquile el Falcon y contrate a una maquilladora como hace Pedro Sánchez en Moncloa».
Por otro lado, asegura que el alcalde castiga a los agentes de la Policía Local recortando más de 300 euros en su salario, «estando así en la cola salarial» de toda la Comunidad Autónoma, mientras agasaja a su equipo «de titulares y sustitutos de habilitados y a los mandos policiales, para que estos a su vez en pago al generoso premio mantengan la moral alta entre la tropa y, llegado el caso, apacigüen la sublevación».
«Puede ser el próximo candidato a la alcaldía de Málaga. Si es así, vayan apretándose los cinturones los trabajadores y trabajadoras del Ayuntamiento de Málaga porque no duden que serán los primeros que probarán la dieta adelgazante que nuestro ilustre alcalde lleva haciendo tragar durante 10 años a los trabajadores de Estepona».
Asimismo, el CSIF también ha criticado a los sindicatos de UGT y CCOO por estar «abducidos» por el poder político del alcalde, «silenciando los miles de euros en productividad que el primer edil reparte entre sus cúpulas dirigentes y callan servilmente ante los abusos e incumplimientos del convenio colectivo», añadiendo que consienten que García Urbano «les obligue» a modificar el artículo 25 de dicho convenio pese a existir sentencias condenatorias contrarias: «El artículo 26 del convenio es una cláusula de garantía contra el despido que desde siempre ha estado incluida en este convenio del Ayuntamiento de Estepona y en multitud de convenios de distintas administraciones. Esta garantía actúa como contrapeso del abuso político y otorga al trabajador la capacidad de decidir entre las opciones de indemnización o de readmisión cuando un tribunal declara como improcedente un despido».
Según el sindicato, desde que el alcalde llegó a la alcaldía en 2011 mostró su intención de acabar con esta garantía, y durante años lo ha estado intentando de una y otra manera llegando a imponerlo de manera unilateral «modificando el convenio colectivo a su antojo sin contar con nadie, razón por la cual los tribunales condenaron al Ayuntamiento».


