En pleno verano, el alcalde de Estepona tomó la decisión, según él por petición de los propios comerciantes, de cerrar la calle Terraza al tráfico, lo que ha traído cola durante estos meses. Los comerciantes aseguran que les ha perjudicado y que las ventas han bajado. A esto se suma las quejas por parte de los residentes que tienen dificultad a la hora de llegar a sus casas, y otros vecinos se muestran contentos al poder pasar por la calle sin preocuparse por el tránsito de vehículos.
Los comerciantes de la calle principal han presentado, por registro de entrada, más de mil firmas en contra de la peatonalización y se quejan de que no han obtenido respuesta por parte del Ayuntamiento.
Los establecimientos han perdido entre un 15 y un 30 por ciento de sus ventas. Además, los comerciantes piden más aparcamiento y mejor señalización a beneficio de los clientes y peatones.
Los comerciantes también han afirmado que, aunque en principio parecía buena idea, ahora es difícil que la gente se pare o vaya en coche al centro desde otros municipios u otros puntos de la ciudad.
Desde el corte de la calle, el descenso de las ventas ha sido claro y clientes de Sabinillas, Manilva y Guadiaro, que antes iban a realizar sus compras a Estepona, ya no lo hacen debido a esta medida. «Si tienen que dar muchas vueltas para poder llegar al centro, siguen adelante y se van a La Cañada o a otro centro comercial», aseguraba uno de los comerciantes.
A pesar de la perspectiva de la mayoría de comerciantes, el Ayuntamiento ha asegurado que ha detectado «una mayor dinamización con gran actividad y afluencia de ciudadanos, además de una mayor comodidad para realizar compras y gestiones en el centro esteponense».
Asimismo, los comerciantes han afirmado que está mal señalizado todo y que ni los propios esteponeros saben cómo llegar realmente o cómo transitar por estas calles porque no se ha informado bien de los cambios que se han llevado a cabo.



