El asesinato del niño de 7 años en Marbella queda impune tras 20 años de investigaciones sin resultados

Mientras los niños jugaban en los soportales, tres hombres armados con fusiles AK-47 dispararon indiscriminadamente

Hotel H10 Andalucía Plaza de Puerto Banús (Marbella) / H10 Hotels.
Hotel H10 Andalucía Plaza de Puerto Banús (Marbella) / H10 Hotels.

El 4 de diciembre de 2004, Marbella fue escenario de uno de los crímenes más trágicos en la historia reciente de la Costa del Sol. En una tarde de vacaciones familiares, José Manuel, un niño de 7 años, y Cósimo Pizzi, un peluquero italiano de 36 años, perdieron la vida de manera brutal a manos de tres sicarios que descargaron ráfagas de fuego en el hotel H10 Andalucía Plaza. Veinte años después, los responsables de estos asesinatos quedan impunes, al haber prescrito los delitos.

Una tarde de terror en Marbella

El crimen ocurrió cuando Mercedes Cañadas y su familia, que habían viajado desde Sevilla, se encontraban en el restaurante del hotel. Mientras los niños jugaban en los soportales, tres hombres armados con fusiles AK-47 dispararon indiscriminadamente. El verdadero objetivo, según la investigación, era Alex B., conocido como ‘El Chacal’, un presunto confidente y exconvicto que se encontraba en la peluquería Cosmo, ubicada en los bajos del hotel. Sin embargo, ni él ni su guardaespaldas fueron alcanzados, pero José Manuel fue abatido por los disparos, muriendo al instante.

Un crimen en medio del caos

En los momentos de pánico, los testigos describieron escenas de caos. La tía del niño trató de protegerlo, pero fue alcanzada por las balas, quedando gravemente herida. Otras personas presentes en la zona, como la amiga de la familia, se refugiaron tras un macetero, que fue alcanzado por 28 balazos, protegiendo a las tres mujeres y niñas que allí se ocultaban.

Un ajuste de cuentas que desbordó la tragedia

Aunque la policía inicialmente investigó la posible vinculación de Alex B. con bandas criminales, no se concretó ninguna pista que señalara a los autores del tiroteo. Los sicarios, que llegaron en un Audi A-4, actuaron de manera desmedida, disparando sin contemplación, lo que resultó en las muertes del niño y el peluquero, y varias personas más heridas.

Investigaciones infructuosas

La policía dedicó dos años a investigar el caso, trabajando con diversas hipótesis y pinchando teléfonos, pero nunca lograron identificar a los culpables. Entre las líneas de investigación, destacaron las posibles conexiones con bandas internacionales, incluidos un grupo árabe y organizaciones paramilitares, pero todas terminaron en fracasos. Incluso se intentó rastrear la pista de un amigo de Alex B., que desapareció misteriosamente después del crimen, pero la búsqueda no dio frutos.

La prescripción de los crímenes

Tras dos décadas de intentos fallidos por encontrar justicia, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado que los crímenes han prescrito. Los responsables no serán castigados, y la familia de las víctimas, que gastó grandes sumas de dinero en abogados para impulsar la investigación, no ha recibido ninguna indemnización. La fecha del 4 de diciembre de 2024, cuando se cumplen 20 años del asesinato, se convierte en una efeméride amarga para los afectados.

Mercedes, madre del pequeño José Manuel, transformó su dolor en fuerza, dedicándose a estudiar Psicología para ayudar a otras familias que atraviesan experiencias similares. A día de hoy, es una profesional especializada en el duelo y trauma. La familia nunca ha vuelto a ser la misma, pero Mercedes, aunque sigue con su vida, lamenta profundamente la impunidad de los autores.