La Feria de San Isidro de Estepona se celebra el mes que viene y, para ello, desde la Hermandad quieren que se siga la tradición, y no se pierda, de vestirse para la ocasión, ya sea de campero/a o de aldeana.
¿Cómo se viste?
Para ir acorde al 15 de mayo, el día grande de San Isidro, el atuendo ideal de campero y aldeana es el siguiente:

En la propia Hermandad de San Isidro de Estepona, ubicada en calle Papuecas, 7, se pueden adquirir estas vestimentas campesinas, tejidos para su confección y complementos típicos como pañuelos, sombreros, fajines y capachas.
Otros muchos optan por ir con su camisa blanca, pañuelo de cuadros y sombrero campero, también dentro de la tradición de San Isidro.
«No queremos que se pierda esta tradición y nos gustaría que la gente siga vistiéndose, especialmente a los más pequeños», explican desde la Hermandad a Área Costa del Sol en esta entrevista.
Historia de Estepona
La Feria de San Isidro está profundamente ligada a la historia agrícola de Estepona, mucho antes de que la ciudad se consolidara como uno de los grandes destinos turísticos de la Costa del Sol. San Isidro Labrador es el patrón de los agricultores y su festividad ha estado siempre vinculada al trabajo del campo, los huertos, la ganadería y las fincas rurales que durante siglos sostuvieron la economía local.
La devoción al santo nació como una forma de pedir buenas cosechas y agradecer el esfuerzo de la tierra, convirtiéndose con el tiempo en una de las principales fiestas patronales del municipio y en una clara expresión de la identidad campesina de Estepona.
Uno de los momentos más esperados es la tradicional procesión que parte desde la Iglesia de San José, en pleno casco antiguo, y recorre las calles acompañada por vecinos vestidos con traje campero, caballos, carrozas y tractores decorados con flores, frutos y elementos del campo, reflejando el fuerte vínculo entre la ciudad y su pasado rural.
La feria también mantiene su esencia más tradicional con concursos de ganado, exhibiciones ecuestres, degustaciones de platos típicos como la sopa campera, concursos de vino, muestras de oficios rurales y pruebas de habilidad como el manejo de hachas o motosierras.
El valor cultural y turístico de esta celebración quedó reconocido oficialmente en 2009, cuando la festividad fue declarada Fiesta de Interés Turístico de Andalucía, consolidándose como una de las citas más importantes del calendario festivo de la provincia.
15 de mayo
Es el día grande de esta festividad, cuando todo el mundo sale a las calles vestidos con los trajes tradicionales, acompañando al patrón y disfrutando de la música, el ambiente y la fiesta por distintas calles del casco antiguo de la ciudad.



