El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado la condena impuesta por la Audiencia de Málaga a un hombre de Fuengirola por explotar laboralmente a un trabajador sin contrato, no formalizar su alta en la Seguridad Social y someterlo a condiciones laborales abusivas. El fallo ratifica la sentencia que consideró que el empresario aprovechó la vulnerabilidad de la víctima, quien se encontraba en situación irregular en España.
La sentencia, que desestima el recurso de apelación presentado por la defensa, detalla cómo el acusado, dueño de dos negocios de frutería en Fuengirola, contrató en mayo de 2018 a un hombre que más tarde se convertiría en testigo protegido. El trabajador, en una situación irregular, se vio obligado a aceptar las condiciones impuestas, ya que le era difícil encontrar empleo debido a su estatus migratorio.
Condiciones laborales extremas y jornada interminable
Según los hechos probados, el empresario sometió al trabajador a jornadas de 13 horas diarias, de 2:00 a 15:00 horas, con escasos descansos solo para las comidas. La víctima vivió en una habitación en el sótano, en condiciones de insalubridad, mientras realizaba tareas agotadoras. A cambio de un salario de 600 euros al mes, el empleado recibía solo 450 euros, ya que el acusado descontaba 150 euros de su salario en concepto de alojamiento y manutención.
El empleado compartía un piso con otros trabajadores, en el que convivían entre ocho y nueve personas, en condiciones de hacinamiento. Dormían en colchones colocados en el suelo en dos dormitorios. Además, la víctima fue obligada a trabajar a pesar de sufrir una lesión en las manos, lo que refleja la falta de consideración hacia su salud y bienestar.
Condena y reparación económica
Por estos hechos, el acusado fue condenado por un delito contra los derechos de los trabajadores, con una pena de cinco meses de prisión y multa. Además, se le impuso la obligación de indemnizar al testigo protegido con 3.000 euros, que ya se encuentra consignada en las actuaciones y será entregada a la víctima una vez sea firme la resolución.
Recurso de apelación desestimado
La defensa del acusado intentó recurrir la sentencia, cuestionando la credibilidad de la testifical del trabajador, al considerar que su declaración podría haber sido influenciada por su interés en regularizar su situación legal en España. Sin embargo, el TSJA desestimó todos los argumentos del recurso, subrayando que no se puede negar la veracidad de los hechos relatados por el testigo, ya que los mismos reflejan una clara explotación laboral aprovechando la situación de necesidad del trabajador.
El Tribunal también destacó que aunque existiera un posible móvil en la denuncia del testigo, relacionado con la oportunidad de regularizar su situación migratoria, esto no invalida las condiciones abusivas que sufrió, ni la gravedad de los hechos.
Un ejemplo de explotación laboral
Esta condena resalta la importancia de proteger los derechos de los trabajadores, especialmente en contextos de vulnerabilidad, como el caso de los inmigrantes en situación irregular. El Tribunal ha reiterado que no se puede tolerar la explotación laboral, como la impuesta por el acusado, que no solo violó las normas laborales, sino que además actuó con total desdén hacia la dignidad de la persona afectada.
El caso también pone en evidencia las condiciones de hacinamiento y abuso en las que a menudo se encuentran los trabajadores inmigrantes, sobre todo aquellos en situaciones irregulares, quienes se ven forzados a aceptar condiciones infrahumanas para poder subsistir.



