Transcurría una noche normal en la Calle Larios de Málaga, donde los jóvenes universitarios disfrutaban del ocio nocturno junto a los estudiantes Erasmus, hasta que una broma de uno de ellos acabó en un susto (por suerte).
Un estudiante de nacionalidad extranjera decidió hacer una broma, la de introducirse en un contenedor de basura de la Plaza Uncibay, contenedores que a simple vista son pequeños, cuya profundidad es desconocida para muchos.
Tras meterse en el contenedor, según los videos que han circulado por redes sociales, todo el mundo reía la gracia al principio, hasta que se dieron cuenta de que a pesar de que entrar fue fácil, salir no iba a serlo.
El joven quedó atrapado en su interior, sus amigos intentaron sacarlo de ahí tirando de él sin éxito, por lo que tuvieron que avisar a los Servicios de Emergencia, asistieron los Bomberos y la Policía Local de Málaga. Finalmente pudieron sacar al joven y todo quedó en un susto, una lección aprendida que seguro no se volverá a repetir.



