La Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía ha adelantado este año la vigilancia y el control de los mosquitos del género culex, vectores del virus del Nilo Occidental (VNO). La campaña, que tradicionalmente comenzaba en junio, se ha activado este mes de mayo, con el objetivo de reforzar la prevención y la detección precoz del virus, especialmente en zonas de alto riesgo.
El adelanto se enmarca en el nuevo Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental 2025, que responde a las condiciones ambientales de la comunidad, donde estos mosquitos pueden sobrevivir prácticamente todo el año. Aunque la mayor probabilidad de circulación del virus se concentra entre junio y octubre, la expansión geográfica del VNO ha motivado la adopción de nuevas medidas.
Más trampas y vigilancia territorial
Una de las principales novedades es la ampliación de las trampas de vigilancia, que han pasado de 27 a 120 dispositivos repartidos por todas las provincias andaluzas. El año pasado ya se detectó que el virus se había extendido más allá de las provincias habitualmente afectadas —Cádiz, Huelva y Sevilla— y que los mosquitos transmisores están presentes en todo el territorio.
Las trampas permiten recoger datos semanales sobre la densidad de mosquitos y la presencia del virus, en coordinación con los dispositivos instalados por la Estación Biológica de Doñana-CSIC y varias diputaciones provinciales.
Cuando se detecta circulación del virus a menos de 1,5 kilómetros de una población, se declara esa zona en situación de alerta, una clasificación temporal que se mantiene hasta que durante cuatro semanas consecutivas no se registren nuevos casos en mosquitos o humanos.
400 agentes de Salud Pública implicados
Para la campaña de este año, la Consejería ha movilizado a 400 agentes de Salud Pública que ya están colaborando con los ayuntamientos desde abril en la elaboración de sus Planes Municipales de protección frente al VNO. Estos profesionales suponen casi la mitad de la plantilla de los distritos de Atención Primaria.
Sus funciones incluyen asesorar a los municipios, evaluar los planes locales de vigilancia y verificar que se aplican las medidas correspondientes a su nivel de riesgo, catalogado como bajo, medio o alto. También participan en tareas de formación, comunicación y sensibilización dirigidas tanto a profesionales sanitarios como a la ciudadanía.
Campaña de prevención y papel ciudadano
La colaboración ciudadana es clave para evitar la propagación del virus. Por ello, Salud ha puesto en marcha una campaña en redes sociales con la participación de todas las oficinas de farmacia andaluzas, coordinadas por el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CACOF).
Se recomienda el uso de repelentes de uso tópico, vestir ropa clara que cubra gran parte del cuerpo y evitar salir al amanecer o atardecer, que son los momentos de mayor actividad de los mosquitos. También se aconseja no usar perfumes u otros productos aromáticos, ya que pueden atraerlos.
En el ámbito doméstico, se recuerda la importancia de instalar mosquiteras, usar insecticidas y evitar las luces innecesarias. Es crucial eliminar las zonas de agua estancada, donde los mosquitos depositan sus larvas. Esto incluye mantener limpias albercas, piscinas, lavaderos o vaciar recipientes en jardines y terrazas. En explotaciones ganaderas, se recomienda renovar los bebederos y evitar fugas de agua.
Refuerzo técnico y diagnóstico más ágil
Este año, el plan incluye la creación de un segundo laboratorio de referencia en el Hospital Universitario Virgen del Rocío, que se suma al ya existente en el Virgen de las Nieves, lo que permitirá una mayor capacidad y rapidez en el diagnóstico del virus.
Asimismo, se ha reforzado la formación de los profesionales implicados y se ha intensificado la coordinación con otras administraciones, con mesas de trabajo activas desde el invierno. También se han incrementado las visitas a municipios por parte de los agentes de salud desde marzo.
Una zoonosis que puede pasar desapercibida
El virus del Nilo Occidental es una zoonosis transmitida por mosquitos del género culex, que se propaga entre aves y, ocasionalmente, puede afectar a humanos y otros mamíferos. En estos casos, la infección no se transmite a otras personas.
Según las evaluaciones de riesgo disponibles, el 80% de los casos humanos son asintomáticos. La fiebre del Nilo Occidental (FNO) es la forma más común de presentación clínica. Las personas mayores o con el sistema inmunitario comprometido tienen un mayor riesgo de desarrollar formas más graves de la enfermedad, como la neuroinvasiva.



