Tras una carrera de 37 años y 7 meses en la Policía Local de Mijas, Ramón Cádiz Bautista se prepara para su jubilación, dejando atrás un legado lleno de experiencias y anécdotas. En su última etapa, el oficial de policía ha decidido plasmar sus vivencias en un libro titulado «Policía Local de Mijas, ¿dígame?«, una obra que recoge lo más significativo de su carrera y el trabajo diario en la seguridad del municipio.
Una carrera dedicada al servicio público

Ramón Cádiz comenzó su andadura en la Policía Local de Mijas a la edad de 22 años, tras haber servido en el ejército. Durante sus primeros años de servicio, la Policía Local era un cuerpo pequeño y en crecimiento, con tan solo 30 agentes. A lo largo de su carrera, el número de compañeros aumentó a 150, lo que reflejó la expansión y profesionalización del cuerpo. A lo largo de las décadas, Ramón ha sido testigo de cómo la policía ha evolucionado, adaptándose a los cambios en la sociedad y la forma de trabajar.
Anécdotas que marcan la carrera

Uno de los momentos más significativos para Ramón fue su primer fallecido en un accidente de tráfico, una experiencia que le dejó una profunda huella emocional. Sin embargo, también recuerda con cariño otros momentos que definieron su carrera, como el nacimiento de un bebé que ayudó a traer al mundo durante sus primeros meses como policía.
A pesar de que ha vivido muchas situaciones difíciles, como enfrentarse a accidentes de tráfico, violencia de género o fallecimientos, Ramón destaca la importancia de la ayuda que la policía puede ofrecer más allá de las sanciones y detenciones. Según el oficial, la Policía Local de Mijas no solo se ocupa de multar, sino que tiene un papel fundamental en la ayuda a las personas vulnerables, como los indigentes, los afectados por situaciones de abuso o las personas necesitadas.
Uno de los aspectos que más impacta en la vida de los policías es la carga psicológica que conlleva el trabajo diario. Ramón reconoce que, aunque los servicios sean gratificantes, también existen momentos de estrés debido a la naturaleza de las situaciones que enfrentan. En su relato, menciona cómo ciertos incidentes, como las detenciones o los accidentes de tráfico, dejan una carga emocional difícil de gestionar, especialmente al llegar a casa después de un turno.
La escritura como desahogo
A lo largo de su vida, Ramón ha mostrado una gran inclinación por la escritura. Antes de este libro, ya había escrito dos novelas históricas basadas en sus experiencias como militar. Sin embargo, fue el año pasado, mientras se preparaba para su jubilación, cuando decidió escribir «Policía Local de Mijas, ¿dígame?», inspirado por las muchas anécdotas y llamadas que había recibido a lo largo de los años en la sala de comunicaciones.
El libro, que consta de 300 páginas, está dividido en 14 capítulos que abordan temas diversos como el trato con los animales, las llamadas de los vecinos, casos de violencia o de personas en situaciones complicadas y el tráfico. A través de un tono irónico y simpático, Ramón intenta desdramatizar algunos de los momentos más difíciles, como las situaciones de muerte o violencia de género, sin dejar de transmitir la seriedad del trabajo policial.
El autor también destaca el hecho de que las llamadas no solo son de emergencia, sino que muchas veces los ciudadanos se comunican con la policía por cuestiones más triviales o inusuales. Ramón ha querido incluir en su libro tanto los aspectos más graciosos como los más angustiosos, ofreciendo una visión completa del trabajo que realiza la Policía Local de Mijas.
Solidaridad con los más necesitados
El libro tiene también un componente solidario. El precio de la obra es de 12 euros, de los cuales 2 euros se destinarán a Cáritas. Según Ramón, esta donación es una forma de devolver a la comunidad parte de lo que ha vivido en su trabajo diario con los más necesitados. La decisión de donar parte de los ingresos refleja el compromiso de la Policía Local con la solidaridad y el apoyo social.



