Las playas de Málaga cuentan con una estricta ordenanza que regula el uso y disfrute de las zonas de baño, estableciendo normas que buscan mantener la convivencia y la higiene en estos espacios públicos. Desde 2004, esta normativa estipula sanciones significativas para quienes incumplan sus disposiciones.
El artículo 6 de la ordenanza prohíbe «actividades, juegos o ejercicios que puedan molestar al resto de usuarios» durante la temporada de baño, del 1 de junio al 30 de septiembre. Infringir esta norma se considera una infracción grave, con multas que oscilan entre los 300 y los 3.000 euros. Así, actividades veraniegas como jugar a las palas pueden resultar en sanciones considerables por parte de las autoridades municipales.
No obstante, existen excepciones a esta prohibición. Se permite jugar en las zonas de baño y en la arena siempre y cuando se mantenga una distancia mínima de seis metros respecto a otros usuarios de la playa. Además, no están sujetos a esta prohibición los juegos o actividades deportivas organizadas por el Ayuntamiento de Málaga, ni aquellos que se realicen en zonas permanentemente dedicadas a deportes o juegos infantiles.
La normativa también establece multas severas para otras actividades en las playas de Málaga. Realizar moragas o barbacoas en horarios no permitidos, tener animales en la playa, practicar pesca en lugares no autorizados, vender productos alimenticios de forma ambulante, usar bombonas de gas o líquidos inflamables, y hacer un uso indebido de duchas, lavapiés, aseos o mobiliario urbano pueden resultar en sanciones de entre 300 y 3.000 euros.
En cuanto a las condiciones higiénico-sanitarias, la ordenanza prohíbe la «evacuación fisiológica en el mar o en la playa», es decir, orinar o defecar tanto en el agua como en la arena. Esta infracción leve conlleva multas de hasta 300 euros. Sin embargo, la normativa no especifica cómo se controla el cumplimiento de esta regla.
Recientemente, se viralizó un incidente donde un vehículo de alta gama quedó atrapado en la arena de una playa en Estepona. En Málaga, circular con un vehículo no autorizado o estacionar en la playa está prohibido y se considera una infracción leve, sancionada con hasta 300 euros. También, escuchar música a través de altavoces está prohibido y conlleva la misma multa.



