En una operación llamada «Vagary», la Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada a la explotación sexual de mujeres en la provincia de Málaga. Tras meses de investigación, se han detenido a 37 personas, acusadas de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, así como otros delitos relacionados, como la falsedad documental y el tráfico de drogas.
Según las investigaciones, esta red sometía a las víctimas a condiciones abusivas, obligándolas a prostituirse en clubes de alterne y penalizándolas económicamente por cualquier supuesto incumplimiento de las normas internas. Además, se las obligaba a vender drogas entre los clientes.
Durante la operación, se realizaron siete registros en prostíbulos y domicilios en varias localidades malagueñas, donde se incautaron más de 260.000 euros en efectivo, así como drogas, vehículos de lujo y una importante cantidad de criptomonedas.
La investigación, llevada a cabo por la Unidad contra las Redes de Inmigración y Falsedades Documentales (UCRIF), se centró en la captación de mujeres vulnerables de diferentes países para explotarlas laboral y sexualmente en los clubes de la región del Valle del Guadalhorce.
La operación también destapó un fraude a la Seguridad Social, donde los responsables de la organización utilizaban empresas ficticias para defraudar a las arcas públicas.



