Final feliz para la marbellí Cristina Márquez y Fran Lorente. Este jueves ya están en casa. La pesadilla ha concluido para esta pareja que ha podido escapar del horror de los proyectiles en Israel tras escapar en un avión militar fletado por Portugal.
Cristina, Policía Local en Marbella y Fran habían quedado atrapados en el aeropuerto internacional Ben Gurion de Tel Aviv (Israel) y lograron salir en la madrugada del pasado martes en este avión que les ha llevado a reencontrarse con su familia. Pasadas las cinco de la tarde, el avión aterrizaba en el aeropuerto malagueño, tras pasar también por Chipre, Lisboa y Madrid.
«El Aeropuerto de Tel Aviv era un caos»
Dos días sin escapatoria en el aeropuerto israelita pero que gracias a las gestiones que hizo la Embajada de España en Israel con el Gobierno portugués, que había fletado un avión militar para 70 portugueses, ambos pudieron emprender la ansiada vuelta a casa. En total, más de 1.500 euros para intentar volver a España cuanto antes.
Sobre el infierno por el que han pasado durante estos días, Cristina lo describe así: «En el aeropuerto, aquello era «un caos, está todo el mundo en la misma situación que nosotros. Hay una lista de vuelos que salen, o que se supone que van a salir, los cancelan una vez pagados y la gente está desesperada. Hay gente con niños, con bebés que te parten el alma».
«Deseando llegar y darle un abrazo enorme a la familia»
Y añade: «El martes de madrugada nos evacuaron en el avión del ejercito portugués; nos dejaron en Chipre, donde estuvimos en una base militar, nos recibieron de una manera maravillosa, y al día siguiente, tras esperar otro avión que venía de Israel con otros 70 portugueses, nos trasladaron a Lisboa, allí, no había vuelos directos a Málaga, era un infierno volar desde Lisboa a Málaga y decidimos quedarnos, pasar la noche y volver hoy».
Finalmente, tras varios días de tensión y angustia este jueves han llegado al aeropuerto de Málaga donde, tal y como reconocieron al salir de Israel estaban «deseando llegar ya, ver a la familia y darle un abrazo enorme».



