La construcción en la Costa del Sol necesita incorporar entre 8.000 y 12.000 nuevos profesionales para poder responder a la demanda actual y futura de vivienda, según la estimación realizada por José Andrés Mena, CEO de JAMENA Construcciones, durante el Forbes Real Estate Forum Costa del Sol, celebrado en Marbella.
La falta de trabajadores cualificados afecta a buena parte de los oficios vinculados directamente a la construcción y aparece como uno de los principales desafíos para mantener el ritmo de actividad de un mercado residencial especialmente dinámico, con un peso destacado de la vivienda de alta calidad.
“El problema ya no es únicamente encontrar profesionales cualificados, sino garantizar el relevo generacional. Muchos trabajadores se jubilarán en los próximos años y no hay suficientes jóvenes incorporándose a estos oficios”, explicó Mena durante una mesa dedicada al residencial prime y a los retos del sector.
Albañiles, electricistas, fontaneros y gruistas entre los perfiles más demandados
La escasez de personal afecta prácticamente a toda la cadena de trabajo. Entre los perfiles con mayor demanda figuran oficiales de primera, encofradores, ferrallistas, albañiles especializados, electricistas, fontaneros, yeseros, pladuristas, alicatadores, operadores de maquinaria, encargados de obra, gruistas, camioneros y peones de patio.
Esta falta de profesionales especializados coincide con una importante reducción del desempleo dentro del sector en la provincia.
Según los datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) facilitados durante el encuentro, el número de desempleados procedentes de la construcción en la provincia de Málaga ha descendido un 31% en cuatro años, desde los 13.896 registrados en junio de 2022 hasta los 9.578 de junio de 2026.
Solo durante junio de 2026, la construcción generó 4.568 contratos de trabajo en la provincia.
Pese a esa evolución del empleo, las empresas continúan encontrando dificultades para cubrir determinados puestos que requieren formación y experiencia específica.
“Durante años hemos impulsado a generaciones enteras para que estudiaran carreras universitarias y, mientras tanto, nos hemos olvidado de quienes constituyen la verdadera columna vertebral del sistema: los profesionales de los oficios. Sin albañiles, electricistas, fontaneros o encofradores es imposible construir las viviendas que demanda la sociedad”, señaló Mena.
Una fundación para formar a nuevos profesionales
Ante esta situación, JAMENA Construcciones, que cuenta con una plantilla de 200 trabajadores, ha impulsado la Fundación Jamena con el objetivo de recuperar oficios tradicionales, formar nuevos profesionales y favorecer la incorporación al mercado laboral de jóvenes y colectivos con mayores dificultades de acceso al empleo.
La entidad prevé desarrollar programas de formación vinculados a especialidades como albañilería, carpintería, electricidad, fontanería, jardinería y mantenimiento.
El objetivo es contribuir a cubrir las necesidades de las empresas y facilitar un relevo generacional que permita mantener la capacidad del sector durante los próximos años.
“Necesitamos volver a poner en valor estos oficios. Son profesiones con un enorme futuro, con una elevada demanda laboral y fundamentales para que la Costa del Sol pueda seguir creciendo con calidad”, afirmó el CEO de JAMENA.
El reto de mantener el crecimiento del residencial de alta gama
José Andrés Mena participó en el debate junto a Artur Loginov, CEO de Drumelia Real Estate, y Vitaliy Rushchynskyy, promotor de Tyrian Residences, en una mesa moderada por Jorge Manrique de Lara, consejero de EBISUM y profesor de Derecho Mercantil de la Universidad de Málaga.
El encuentro analizó la situación del mercado residencial de alta gama desde las perspectivas de la construcción, la comercialización inmobiliaria y la promoción.
Los participantes abordaron también los cambios en el comprador internacional de la Costa del Sol, que ya no busca exclusivamente una segunda residencia para las vacaciones, sino que en numerosos casos pretende establecer en la zona su vida familiar y profesional.
Este perfil, más joven y vinculado en parte a la tecnología y a actividades empresariales internacionales, presta atención a factores como la calidad de la vivienda, los servicios, la educación, la sanidad, la seguridad y las posibilidades de trabajar desde la Costa del Sol.
Durante el foro se señaló además la necesidad de acompañar el crecimiento del residencial prime con una mayor profesionalización del sector y una mejora de la calidad de los proyectos y servicios.
Junto a la escasez de trabajadores cualificados, entre los retos planteados durante el Forbes Real Estate Forum Costa del Sol: Luxury, Business & Future Living, organizado por Forbes España y CDComunicación, aparecieron también la falta de suelo y la necesidad de mejorar las infraestructuras.
Para Mena, garantizar el futuro de la construcción pasa necesariamente por atraer a nuevas generaciones hacia estos puestos de trabajo.
“Podemos seguir desarrollando grandes proyectos, pero necesitamos personas que los hagan posibles. Formar a la próxima generación de profesionales es una responsabilidad compartida entre empresas, administraciones y centros educativos”, concluyó.



