La Guardia Civil desmantela en Alhaurín el Grande una red dedicada al suministro de combustible a narcolanchas

La operación se ha saldado con dos detenidos, 10.570 euros intervenidos y cientos de garrafas utilizadas presuntamente para abastecer embarcaciones vinculadas al narcotráfico marítimo

Intervenidas más de 700 garrafas en una red de abastecimiento de narcolanchas en Alhaurín
Intervenidas más de 700 garrafas en una red de abastecimiento de narcolanchas en Alhaurín

La Guardia Civil ha detenido a dos personas en Alhaurín el Grande, en la provincia de Málaga, tras desarticular una red criminal dedicada presuntamente al abastecimiento de combustible en alta mar, una práctica conocida como petaqueo y vinculada al apoyo logístico de organizaciones de narcotráfico.

La operación se ha desarrollado este viernes y ha permitido desmantelar una instalación que los investigadores consideran una “guardería” de combustible. Este tipo de espacios se utilizan para almacenar carburante en tierra firme y facilitar posteriormente el suministro a embarcaciones en el mar, especialmente narcolanchas que operan en aguas próximas al Estrecho.

Durante la actuación, los agentes intervinieron 10.570 euros en efectivo, una libreta con anotaciones consideradas relevantes para el avance de la investigación y una gran cantidad de combustible almacenado de forma irregular.

En concreto, la Guardia Civil localizó 229 garrafas de 25 litros llenas, lo que supone un total aproximado de 4.580 litros de carburante. Además, fueron incautadas otras 483 garrafas vacías preparadas para su posible utilización.

INVESTIGACIÓN

La Guardia Civil mantiene abierta la investigación y no se descartan nuevas actuaciones relacionadas con esta red o con otras estructuras similares. Las autoridades trabajan ahora para determinar el alcance completo de la organización y sus posibles conexiones con otras operaciones de abastecimiento de combustible vinculadas al narcotráfico en el sur peninsular.

La actuación en Alhaurín el Grande vuelve a poner el foco en la importancia de atacar no solo el transporte de droga, sino también toda la infraestructura que permite a las organizaciones criminales operar en el mar.