El parón del transporte está dejando mucho que hablar después de cuatro días de su inicio. En esta ocasión, la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, ha calificado a los camioneros que secundan estas reivindicaciones como un «grupo de ultras» que están intentando «someter al país a un chantaje y sustituyendo la palabra por palos, clavos y piedras».
Así lo ha señalado la propia ministra después de reunirse con todos los representantes de todos los sectores del ámbito de su departamento, incluidos sindicatos, responsables del Ministerio y de empresas públicas dependientes.
Tal y como define Raquel Sánchez, estos grupos «están apoyados por la ultraderecha» y estarían evitando que la mayoría de los transportistas ejerzan su derecho a trabajar.
«No podemos permitir que sometan a ese país a un pulso que no vamos a tolerar, estamos trabajando con el Ministerio de Interior y hemos movilizado más de 15.000 agentes para reprimir estas actuaciones violentas que no representan al sector. Somos sensibles pero no vamos a ceder a este chantaje, sabotaje y boicot», ha añadido.
El parón del transporte está dejando mucho que hablar después de cuatro días de su inicio. En esta ocasión, la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, ha calificado a los camioneros que secundan estas reivindicaciones como un «grupo de ultras» que están intentando «someter al país a un chantaje y sustituyendo la palabra por palos, clavos y piedras».
Así lo ha señalado la propia ministra después de reunirse con todos los representantes de todos los sectores del ámbito de su departamento, incluidos sindicatos, responsables del Ministerio y de empresas públicas dependientes.
Tal y como define Raquel Sánchez, estos grupos «están apoyados por la ultraderecha» y estarían evitando que la mayoría de los transportistas ejerzan su derecho a trabajar.
«No podemos permitir que sometan a ese país a un pulso que no vamos a tolerar, estamos trabajando con el Ministerio de Interior y hemos movilizado más de 15.000 agentes para reprimir estas actuaciones violentas que no representan al sector. Somos sensibles pero no vamos a ceder a este chantaje, sabotaje y boicot», ha añadido.
Tras los acontecimiento sucedidos en esta tercera jornada de parón, después de que un piquete informativo ubicado a la altura de San Roque abordase un camión para posteriormente perderle las llaves y que éste crease todo un colapso en la autovía A-7, se ha duplicado, si cabe, el despliegue de dispositivos policiales alrededor de estos transportistas que, tal y como afirman, solo quieren informar de su lucha.
«Hay mucho dispositivo policial. Nos hemos convertido en los malos. Hasta el momento habían sido muy educados y no habíamos tenido ningún problema. Será que hoy que se tenía que reunir la ministra con los ‘come gambas’ estos pues había que apretar al transportista. Les han dado lo que pedían, otros 15.000 euros de subvención y para que nos callemos nos quieren apretar un poquito. Que si te pido el DNI, que si a dónde va a usted… Somos camioneros, no le hemos hecho nada a nadie, lo único que hacemos es echar casi 15 horas diarias de trabajo durante seis días», explica Pablo Iglesias, miembro de la Plataforma para la Defensa del Sector de Mercancías a los micrófonos de Área.
Una situación que había arrancado de la mejor manera, sin incidentes y que hoy ha cambiado de forma radical. «No nos dejan hacer nada, no nos dejan manifestarnos ni hacer nada, al mínimo paso que damos ya están detrás nuestra».



