Las autoridades británicas tienen claro dónde hay que poner el foco para encontrar a cuatro de los fugitivos más buscados por Reino Unido, dos de los cuales están ocultándose en la Costa del Sol.
Uno de esos dos fugitivos que podría estar en nuestra provincia es Asim Naveed, quien habría pertenecido a una potente organización dedicada a traficar con grandes cantidades de cocaína. Los investigadores británicos creen que es uno de los responsables de adquirir grandes lotes de esta mercancía para posteriormente distribuirla por Cardiff y otros puntos de Gales. Solo en la capital se estima que la organización introdujo al menos 46 kilos de polvo blanco valorado en casi 8 millones de libras, que son más de 9 millones de euros.
Asim tiene rasgos asiáticos y apariencia de entre 25 y 30 años, con una cicatriz quirúrgica en la muñeca izquierda. Abandonó su país en verano de 2020 a través de Eurostar, el ferrocarril que conecta Reino Unido y Francia a través del Eurotúnel y, según la Agencia Nacional del Crimen, se habría instalado en la Costa del Sol.
Por otro lado, está Jack Mayle, también buscado por tráfico de drogas y lo sitúan en Marbella. En este caso, la policía del condado de Surrey, en el sureste de Inglaterra, lo busca por suministrar sustancias como MDMA, metilfenidato y diazepam. Lo señalan como líder de una trama de tráfico de drogas en el sur de Londres y Surrey llamada Flavor Quest.
Las autoridades británicas lo describen como un vegano de 1,80, cuerpo de gimnasio que luce numerosos tatuajes, con el más grande cubriendo toda su espalda. Entre ellos destaca un diamante bajo el ojo izquierdo, el nombre de su ciudad (Croydon) en la parte exterior del antebrazo izquierdo y la frase «el dinero nunca duerme» (título de la segunda parte de la película Wall Street) en la mano izquierda, en la que también luce 12-20 y un corazón pequeño. En la derecha tiene un ojo con manos alrededor y la palabra «littles» . Los tatuajes en los dedos de ambas manos forman las palabras «trap star» (estrella trampa) y en el cuello tiene guerreros y figuras religiosas a caballo. Su ficha recuerda que puede portar armas.
Los otros dos fugitivos que también sitúan en España son John James Jones y Calvin Parris. El primero está acusado de apuñalar gravemente en Lancashire a dos personas. Aunque la noche posterior a las agresiones dejó su rastro en un hotel de Madrid, las autoridades creen que se oculta en Ibiza. El segundo está reclamado por tráfico de drogas en Cardiff (Gales del Sur) y también se le sitúa en España, aunque no se concreta la zona.



